Australia está a punto de convertirse en la primera democracia importante en imponer una prohibición nacional al acceso a las redes sociales para menores de 16 años. La medida, pionera a nivel mundial, entrará en vigor el 10 de diciembre y exigirá a plataformas como TikTok, Instagram, YouTube, Reddit y Twitch que eliminen las cuentas existentes de usuarios menores de 16 años y bloqueen la creación de nuevas. El gobierno justifica la legislación como una necesidad para frenar el aumento del acoso cibernético, el contenido de autolesiones y los diseños adictivos, que, según afirma, se dirigen intencionalmente a los usuarios más jóvenes.
Para cumplir con la normativa, las empresas tecnológicas deberán tomar “medidas razonables” para hacerla cumplir, o enfrentarse a multas de hasta 26,19 millones de euros (49,5 millones de dólares australianos). En anticipación a la prohibición, los adolescentes más jóvenes están compartiendo consejos sobre cómo eludir los controles de edad, intercambiando recomendaciones de VPN y animándose mutuamente a descargar aplicaciones menos conocidas como Yope y Lemon8, que ahora figuran en la lista de seguimiento del gobierno australiano debido a su creciente popularidad.
El Digital Freedom Project, un grupo con sede en Sídney que representa a adolescentes preocupados, ha presentado una denuncia formal ante el Tribunal Superior de Australia, argumentando que la prohibición es inconstitucional y corre el riesgo de empujar a los niños a espacios en línea menos regulados. El tribunal ha fijado una audiencia para el 25 de febrero de 2026.
A nivel mundial, la implementación de esta medida está siendo observada de cerca. Malasia anunció planes para una política similar el año pasado, mientras que el Reino Unido, la Unión Europea y varios estados de EE. UU. están endureciendo sus normas de seguridad sin imponer prohibiciones absolutas.
En esta edición de Tech 24, analizamos más a fondo esta cuestión.
