Un nuevo modelo experimental reproduce la grasa “sigilosa” (creeping fat) asociada con la enfermedad de Crohn, lo que facilita su estudio. Investigadores han descubierto que este tipo de tejido adiposo anormal desencadena la formación de cicatrices debilitantes en los intestinos de personas que padecen esta enfermedad inflamatoria intestinal.
La “grasa sigilosa” alberga fibroblastos sensibles a la mecánica, capaces de generar tejido conectivo que contribuye a la fibrosis intestinal en la enfermedad de Crohn, según se desprende de los hallazgos.
Este avance en la modelización experimental abre nuevas vías para comprender mejor los mecanismos subyacentes a la enfermedad de Crohn y, potencialmente, para desarrollar terapias más efectivas dirigidas a combatir la fibrosis intestinal.
