Darse un chapuzón en agua fría puede reducir la grasa corporal “mala”

Un importante científico sugiere que darse un chapuzón en agua fría puede reducir la grasa corporal “mala” en los hombres y reducir el riesgo de trastornos como la diabetes.

La revisión de la ciencia actual indica que un baño helado puede reducir la grasa corporal “mala”, pero no están claros los beneficios adicionales para la salud.

Darse un chapuzón en agua fría puede reducir la grasa corporal “mala” en los hombres y disminuir el riesgo de trastornos como la diabetes. Estos son los hallazgos sugeridos por una importante revisión científica publicada el 22 de septiembre en Revista Internacional de Salud Circumpolar, una revista revisada por pares.

Según los autores, muchos de los 104 estudios que analizaron demostraron efectos significativos de nadar en agua fría, incluso sobre la grasa parda, también conocida como grasa “buena”, que ayuda a quemar calorías. Dicen que esto puede proteger contra la obesidad y las enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, la revisión no fue concluyente en general sobre los beneficios para la salud de los baños de agua fría, un pasatiempo cada vez más popular.

Gran parte de la investigación disponible involucró a un pequeño número de participantes, a menudo de un solo género, y con diferencias en la temperatura del agua y la composición de la sal. Además, no está claro si los nadadores de invierno son naturalmente más saludables o no, dice el equipo de expertos científicos de los autores de la revisión de UiT The Arctic University of Norway y del University Hospital of North Norway.

“A partir de esta revisión, está claro que existe un apoyo científico cada vez mayor de que la exposición voluntaria al agua fría puede tener algunos efectos beneficiosos para la salud”, afirma el autor principal, James Mercer, de UiT.

“Muchos de los estudios demostraron efectos significativos de la inmersión en agua fría en varios parámetros fisiológicos y bioquímicos. Pero la cuestión de si estos son beneficiosos o no para la salud es difícil de evaluar.

“Según los resultados de esta revisión, muchos de los beneficios para la salud que se afirman de la exposición regular al frío pueden no ser causales. En cambio, pueden explicarse por otros factores que incluyen un estilo de vida activo, manejo del estrés entrenado, interacciones sociales y una mentalidad positiva.

“Sin más estudios concluyentes, el tema seguirá siendo objeto de debate”.

La pérdida de peso, el aumento de la libido y la mejora de la salud mental se encuentran entre las numerosas afirmaciones de salud y bienestar hechas por los seguidores de la inmersión regular en agua fría o que surgen de casos anecdóticos.

La exposición al frío también parece aumentar la producción de la hormona adiponectina por parte del tejido adiposo. Esta proteína juega un papel clave en la protección contra la resistencia a la insulina, la diabetes y otras enfermedades.

Esta actividad es objeto de un interés creciente en todo el mundo y toma muchas formas, como nadar en agua fría durante el invierno.

Determinar si la exposición voluntaria al agua fría tiene efectos en la salud de los humanos fue el objetivo principal de la revisión. La metodología implicó una investigación detallada de la literatura científica.

Se excluyeron de la revisión los estudios en los que los participantes usaban trajes de neopreno, inmersión accidental en agua fría y temperaturas del agua superiores a 20 grados centígrados.

Los temas cubiertos por los estudios que fueron elegibles para revisión incluyeron inflamación, sistema inmunológico, tejido adiposo, circulación sanguínea y estrés oxidativo.

La inmersión en agua fría tiene un gran impacto en el cuerpo y desencadena una respuesta de choque que incluye una frecuencia cardíaca elevada.

Algunos estudios proporcionaron evidencia de que los factores de riesgo cardiovascular en realidad mejoran en los nadadores que se han adaptado al frío. Sin embargo, otra investigación sugiere que la carga de trabajo del corazón sigue aumentando.

La revisión proporcionó información sobre los vínculos positivos entre nadar en agua fría y el tejido adiposo marrón (BAT), un tipo de grasa corporal “buena” que se activa con el frío. BAT quema calorías para mantener la temperatura corporal, a diferencia de la grasa blanca ‘mala’ que almacena energía.

La exposición al frío en el agua, o el aire, también parece aumentar la producción de la hormona proteína adiponectina por parte del tejido adiposo. Desempeña un papel clave en la protección contra la resistencia a la insulina, la diabetes y otras enfermedades.

Según la revisión, las inmersiones repetidas en agua fría durante los meses de invierno aumentaron significativamente la sensibilidad a la insulina y redujeron las concentraciones de insulina. Esto fue para nadadores experimentados y sin experiencia.

Sin embargo, los investigadores destacan que el perfil de los nadadores que participaron en los estudios sí varió. Incluían una amplia gama de personas, desde nadadores de élite y bañistas de invierno establecidos hasta aquellos sin experiencia previa en natación de invierno.

Otros no eran estrictamente bañistas en hielo, sino que usaban la inmersión en agua fría como tratamiento posterior al ejercicio.

Según los autores, también se necesita educación sobre los riesgos para la salud asociados con darse un chapuzón en agua helada. Estos incluyen las consecuencias de la hipotermia y de problemas cardíacos y pulmonares que a menudo están relacionados con el shock del frío.

Referencia: “Efectos en la salud de la exposición voluntaria al agua fría: un tema de debate continuo” por Didrik Espeland, Louis de Weerd y James B. Mercer, 22 de septiembre de 2022, Revista Internacional de Salud Circumpolar.
DOI: 10.1080/22423982.2022.2111789

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.