Inflamación cardíaca después de COVID-19 leve en personas previamente sanas

La investigación ha reconocido varios resultados posteriores a la COVID-19 aguda, como síntomas cardíacos persistentes que incluyen taquicardia, intolerancia al ejercicio y dolor en el pecho. Los pacientes con enfermedad grave, condiciones preexistentes y lesión cardíaca comúnmente muestran síntomas cardíacos. En algunos casos, las personas con COVID-19 leve mostraron signos raros de daño cardíaco, en los que los síntomas cardíacos eran profundos. Además, se han observado previamente cambios inflamatorios cardíacos sutiles no isquémicos en poblaciones que comprenden jóvenes deportistas después de infecciones por COVID-19. Sin embargo, no está claro si estos primeros signos están relacionados con síntomas cardíacos o persisten con el tiempo.

Un nuevo estudio publicado en la revista Medicina natural tuvo como objetivo analizar la asociación de síntomas cardíacos persistentes con COVID-19 leve.

Informe de investigación: Compromiso cardíaco persistente en personas previamente sanas después de COVID-19 leve. Haber de imagen: Kateryna Kon/Shutterstock

Sobre el estudio

El estudio involucró a personas sin enfermedad cardíaca y que experimentaron una enfermedad leve y aguda de COVID-19. Se sometieron a análisis de sangre en serie y tuvieron que responder cuestionarios de síntomas estandarizados. Las evaluaciones de referencia se realizaron después de cuatro semanas del diagnóstico de COVID-19, mientras que los seguimientos se realizaron durante al menos cuatro meses. La detección de cambios sutiles en la tensión y la función se realizó mediante mediciones sensibles de resonancia magnética.

El mapeo de tejidos se utilizó para evaluar el infarto de miocardio difuso donde el mapeo T1 midió el miocardio anormal y el mapeo T2 midió el edema miocárdico inflamatorio. También se evaluó la presencia de espacio extracelular y líquido pericárdico dentro del pericardio y el miocardio.

Hallazgos del estudio

Los resultados informaron que el 73 % de los participantes mostró síntomas cardíacos al inicio del estudio, mientras que el 57 % continuó experimentando los síntomas en el seguimiento. Se observaron signos de compromiso cardíaco inflamatorio que persistieron durante muchos meses después de la COVID-19 aguda y fueron más prominentes en los participantes con síntomas que en los que no tenían síntomas. Sin embargo, no se observó que estos cambios estuvieran asociados con un aumento de biomarcadores o enfermedades cardíacas estructurales. En el seguimiento, se informó que T2 era más alto para los participantes con síntomas cardíacos persistentes. Además, las mediciones miocárdicas anormales y el sexo femenino fueron indicativos de síntomas persistentes en el seguimiento.

Por lo tanto, el estudio actual confirma que los síntomas cardíacos son un factor de riesgo importante para la COVID-19 posaguda en personas con COVID-19 leve. Estos síntomas pueden deberse a la inflamación cardíaca, lo que lleva a un mal pronóstico e insuficiencia cardíaca. Sin embargo, se deben realizar más investigaciones para predecir con precisión la causa y el impacto de tales síntomas e intervenciones para prevenirlos.

Limitaciones

El estudio actual tiene ciertas limitaciones. Primero, los hallazgos de este estudio tienen una transferibilidad limitada debido a la falta de variaciones metodológicas y estandarización. En segundo lugar, los resultados del estudio no se pueden extrapolar a la población general, ya que el estudio involucró a una pequeña población que se recuperó recientemente de COVID-19.

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