La carrera por la vacuna para salvar de la muerte a 100.000 niños al año

El esfuerzo por desarrollar vacunas contra la Covid en un tiempo récord ha sido comparado con grandes hitos de la ciencia del siglo XX como la investigación de la bomba atómica o la carrera espacial. El relevo de la raza inmune está a punto de ser recogido por otro patógeno, más antiguo que el SARS-CoV-2 pero que hasta hace poco apenas aparecía en las páginas de las revistas científicas: el virus respiratorio sincitial o VRS.

“Los pediatras lo teníamos muy claro”, dice. irene riveromiembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, “pero cada vez hay más conocimiento del VRS por parte de otros profesionales”.

Rivero se refiere a la peligrosidad de este virus, que provoca bronquiolitis, infecciones respiratorias en bebés menores de dos años. Un estudio reciente de La lanceta estimó que 101.400 niños menores de seis años murieron en 2019 por RSV, una de cada 50 muertes. En los bebés es uno de cada 28.

[El virus respiratorio sincitial causó más de 100.000 muertes en niños menores de 6 años en 2019]

El trabajo calculó unos 33 millones de episodios de infecciones respiratorias provocadas por este agente, que provocaron 3,6 millones de ingresos. La mayoría de las muertes ocurren en países de bajos y medianos ingresos, aunque en España genera 20.000 urgencias pediátricas, 14.000 ingresos hospitalarios y hasta 250 fallecimientos al año.

Estas cifras pueden cambiar con la pandemia. Si en 2020 apenas había VSR, en 2021 se adelantó provocando un pico en verano que puso en alerta a los pediatras: la temporada del virus empieza en septiembre, con la vuelta de los niños a la guardería y al colegio, y se mantiene hasta marzo. aunque “a veces se prolongaba hasta mayo”, explica Rivero.

A principios del invierno pasado hubo otro pico. “Teniendo en cuenta las dos oleadas, quizás ha habido más casos en 2021 que en años anteriores”, reflexiona el pediatra. Y ella advierte: “Volvemos a ver muchas bronquiolitis, cuando normalmente no es el momento“.

[El virus altamente contagioso del que alertan los médicos y que llegará antes que la gripe]

Haber pasado ‘casi’ desapercibido junto con los numerosos virus respiratorios que nos son comunes no es la única razón por la que actualmente no hay una vacuna disponible. Hay una razón aún más poderosa: había una vacuna, pero era más peligrosa que la enfermedad misma.

“La primera vacuna que se probó fue en la década de 1960”, explica. rosa rodriguez, jefe de Pediatría del Hospital Universitario Gregorio Marañón. Usó un virus inactivado con formalina que se administró a niños y niñas de entre dos meses y 7 años. “Causó más morbilidad y mortalidad en los lactantes que la recibieron: ingresaron más y hubo más muertes. Eso ha dificultado el desarrollo de vacunas contra el RSV durante décadas”.

Sin embargo, no está claro por qué esta vacuna fue más dañina que el propio virus. Se cree que producía pocos anticuerpos y que también estimulaba la producción de interleucinas que, en el momento de la infección natural, provocaban inflamación pulmonar y broncoconstricción.

Resurgimiento de la investigación

El cambio de tendencia se produjo hace una década, cuando organismos como la OMS y Bill y Melinda Gates advirtieron que la infección por este patógeno “era la segunda causa de mortalidad en niños menores de 12 meses después de la malaria” y promovieron el desarrollo de nuevos medicamentos listos para combatir. eso.

El otro pilar del reciente interés por el virus llegó en paralelo. Casi al mismo tiempo se revelaron aspectos importantes de su estructura, describiendo dos configuraciones de la proteína F, responsable de la penetración del virus en las células pulmonares y principal objetivo de las vacunas actuales.

La empresa que más esfuerzos está haciendo para desarrollar una vacuna para niños es Sanofi, aunque “están en las primeras fases de investigación clínica”, apunta Rodríguez. La necesidad de vacunar en el período neonatal, con un sistema inmunitario inmaduro, complica el papel de la vacuna. Además, el recuerdo de aquella primera vacuna en los años 60 sigue presente y lo hace muy cuidado en esta etapa.

La estrategia que parece estar teniendo más éxito es vacunar a la madre para proteger al bebé. “Se han buscado vacunas para administración en mujeres embarazadas, desde la ‘plataforma materna’, para proteger al recién nacido en los primeros meses a través de los anticuerpos que le transmite la madre”, explica Irene Rivero, del Comité Asesor de Vacunas de la AEP. “Es una estrategia ya implementada para la gripe y la tos ferina”.

Estas vacunas se basan en subunidades de proteínas y “aunque hubo tres ensayos de fase III [la última antes de la aprobación de las agencias reguladoras]este año han caído dos y solo hay un candidato”, desarrollado por Pfizer pero que ha dado buenos resultados en las primeras fases de estudio.

Vacunas para los ancianos

La gran revolución de las vacunas contra el RSV, sin embargo, no está en los niños. Aunque tradicionalmente esta infección se ha visto como peligrosa solo en menores, lo cierto es que también causa estragos en otras poblaciones con un sistema inmunitario débil: los ancianos. Se estima que anualmente causa más de 360.000 hospitalizaciones y 24.000 muertes anuales en el mundo en este grupo. Al igual que la gripe y el Covid, son un factor de riesgo para muchas comorbilidades, empeorando su pronóstico.

GSK, Pfizer, Johnson & Johnson y Moderna son algunas de las empresas que ya cuentan con productos avanzados contra el virus en personas mayores de 60 años. Algunos de ellos, como los de GSK, también han sido probados en España.

Precisamente, esta empresa ha sido la primera en anunciar los resultados positivos de la última fase de los ensayos clínicos, en los que han participado 25.000 personas de 17 países. Este mismo mes indicó que ha logrado su principal objetivo con datos más que satisfactorios.

La vacuna española

En la carrera por la vacuna contra el VSR también hay una empresa española: Hipra. A finales de 2021 se concedió una subvención del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI, dependiente del Ministerio de Ciencia) de casi 4 millones de euros hasta 2024 para investigar un candidato vacunal junto con otras tres empresas -Nostrum Biodiscovery, Biotechvana y Soluciones terapéuticas de polipéptidos: relacionadas con el desarrollo de fármacos.

La vacuna se encuentra en la fase inicial de diseño y se basa en la tecnología de ARN mensajero transportado a través de nanopartículassimilar al que han utilizado Pfizer y Moderna para sus vacunas contra el Covid pero diferente al que ha desarrollado la propia Hipra –basada en unidades de proteína– y que está a punto de ser aprobado en Europa.

Desde la farmacéutica no quieren dar más explicaciones sobre esta futura vacuna ni a qué segmento de la población (bebés, niños, mujeres embarazadas o ancianos) se dirige.

Anticuerpos monoclonicos

A pesar de que el desarrollo de vacunas no está mostrando el mismo vigor en lactantes y niños que en ancianos, existen otras opciones terapéuticas que se están mostrando eficaces y que, en palabras de Irene Rivero, marcarán “un antes y después “.

Se trata de anticuerpos monoclonales, una estrategia que también ha mostrado éxito contra el Covid. Es una estrategia de inmunización pasiva: en lugar de inocular un antígeno y hacer que el sistema inmunitario genere sus anticuerpos, se introducen los anticuerpos mismos.

Actualmente solo está disponible el palivizumab, indicado para niños con factores de riesgo, como los inmunodeprimidos. El problema es que hay que administrarlo, mediante inyección, una vez al mes durante la temporada del virus, a medida que se van desvaneciendo los anticuerpos.

A punto de aprobarse está el nirsevimab, que ofrece una vida media más prolongada, por lo que solo sería necesaria una única administración para proteger durante toda la temporada. Tanto Rivero como Rodríguez coinciden en que, dadas las complicaciones de encontrar un suero que funcione con un sistema inmunitario aún inmaduro, esta vía -junto con la inmunización de las madres- es la más prometedora a corto plazo.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.