La rata aterradora: el roedor con dientes afilados de 220 millones de años

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Un roedor de dientes afilados de 220 millones de años ha sido descubierto como un antepasado desaparecido de los mamíferos actuales.

Durante el período Triásico, una criatura parecida a una rata conocida como cinodonte caminó por la tierra junto a los dinosaurios.

Según un nuevo estudio publicado en Scientific Reports, los científicos descubrieron parte de la mandíbula y el cráneo de un ejemplo nunca antes visto de la criatura en la formación Los Colorados en el Parque Nacional Talampaya de Argentina.

Tessellatia bonapartei recibió su nombre del antepasado carnívoro de los mamíferos.

“Tessellatia deriva de la palabra latina tessella, que significa partes de mosaico, en alusión a la combinación de características basales y derivadas presentes en este animal, lo que lo hace muy peculiar”, dijo el coautor Leandro Gaetano de la Universidad de Buenos Aires.

Los cinodontes son ancestros de los mamíferos que aparecieron por primera vez hace 260 millones de años durante el período Pérmico, y se diversificaron enormemente después de la extinción del Pérmico-Triásico hace 251 millones de años, que acabó con aproximadamente el 57 por ciento de las especies conocidas.

Además de los cinodontes, la geología de la Formación Los Colorados es conocida por los dinosaurios fósiles encontrados allí.

Desde 2014, el equipo internacional dirigido por Gaetano ha estado trabajando en el sitio en la remota provincia de La Rioja en los Andes, realizando estudios paleontológicos y geológicos.

El cráneo de cinodonte de 3 centímetros de largo estaba incrustado en la roca y es pequeño y frágil.

Parque Nacional Talampaya en Argentina

Debido a que remover mecánicamente la roca habría puesto el fósil en riesgo, los científicos usaron tomografías computarizadas (TC), que son similares a las que usan los médicos para detectar anomalías en sus pacientes.

En Argentina se realizaron radiografías, pero no fueron tan detalladas como se esperaba; Las exploraciones posteriores se realizaron en la Universidad Técnica de Munich en Alemania utilizando tomografías computarizadas de neutrones.

“A través de estas tomografías, todavía inusuales en paleontología”, dijo Gaetano sobre las exploraciones, “fue posible estudiar la anatomía del cráneo, la mandíbula y [teeth] en detalle.” Además, estructuras que no habrían sido accesibles de otra manera, como la sustitución de dientes y el trayecto de algunos nervios craneales en el hocico, que sugieren la presencia de [whiskers]pudieron ser examinados.

Los animales antiguos, como los cinodontes, se estudian utilizando dientes fosilizados para determinar sus relaciones evolutivas.

“Este tipo de características son las que hacen de Tessellatia un mosaico y lo hacen muy difícil de clasificar”, dijo Fernando Abdala, investigador y coautor argentino.

En el árbol evolutivo de las especies relacionadas, una especie básica es aquella a partir de la cual se ramifican otras especies.

Tessellatia se describe como basal y no estrechamente relacionada con los mamíferos originales, pero los investigadores advierten que esta clasificación podría ser temporal.

“Según lo que sabemos hasta ahora, esta es una clasificación temporal”, dijo Abdala. La posición actual de Tessellatia en el árbol puede cambiar a medida que haya nueva información disponible”.

La investigación es el examen más completo de la evolución y la filogenia de los cinodontes jamás realizado.

Los investigadores también querían saber de dónde procedía este grupo de animales y cómo evolucionaron y se propagaron.

Holotipo de Tessellatia bonapartei

“Estudiar la historia biogeográfica de un grupo significa tratar de comprender cuestiones como dónde se originó el linaje, cómo se extendió por el mundo, hasta dónde llegó y dónde y cuándo se extinguió”, explicó el investigador Federico Seoane.

El supercontinente de Gondwan comenzó a desintegrarse durante el período Triásico tardío (hace 251 millones a 201 millones de años).

África, la Antártida y América del Sur alguna vez fueron parte de Gondwan, que se separó durante millones de años para formar el Océano Atlántico Sur.

Los fósiles de Argentina, Brasil y el sur de África, según Seone, son especialmente importantes para comprender la diversificación de los habitantes de Probainogna como Tessellatia. Según él, el hemisferio norte se volvió relevante durante la segunda diversificación, que ocurrió durante la división Norian del Período Triásico, que duró entre 227 y 208,5 millones de años atrás.

Los autores del estudio concluyeron que comprender el período Triásico en América del Sur, particularmente en Argentina, es fundamental para reconstruir la evolución de los mamíferos desde antepasados ​​nocturnos parecidos a ratas hasta la actualidad.

Este estudio demuestra la importancia del Triásico argentino y sudamericano en el registro de cinodontes basales en la reconstrucción del mosaico histórico de los ancestros de los mamíferos.

Zenger News contribuyó con este informe a Newsweek.

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