Resolviendo un misterio de 30 años, los científicos ahora saben por qué las plantas se estresan cuando se tocan

Reportado desde Alerta científicaEl lunes (30/05/2022), comprender más sobre cómo funciona este proceso a nivel molecular podría ayudar a los investigadores a mejorar la salud de las plantas para obtener mayores rendimientos del mismo cultivo.

“Expusimos las plantas de lechuga thale a un cepillado suave, después de lo cual se activaron miles de genes y se liberaron hormonas del estrés”, dijo el biólogo Olivier Van Aken de la Universidad de Lund en Suecia.

“Luego usamos la detección genética para encontrar los genes responsables de este proceso”.

La detección genética busca formas mutantes de plantas, que se sabe que responden de varias maneras al contacto físico repetido. Estudios previos de su anatomía, en particular de sus raíces, han demostrado que los canales de proteínas especializados responden a distorsiones en las membranas celulares facilitando señales químicas.

Poco se sabe sobre cómo funciona este proceso en otras partes de la planta, como las hojas. Hay indicios de que compuestos como el ácido jasmónico juegan un papel importante en la conversión de señales químicas tempranas en cambios de comportamiento o crecimiento, pero también hay muchos vacíos que deben llenarse.

Los investigadores observaron seis genes individuales que desempeñan un papel en las respuestas táctiles, tres para vías de señalización asociadas con el ácido jasmónico y tres para vías de señalización separadas. Eso les da a los biólogos mucho más para trabajar en la comprensión de cómo y por qué ocurren estas respuestas y nos deja más lejos para manipularlas potencialmente en el futuro.

“Nuestros resultados resuelven un misterio científico que ha eludido a los biólogos moleculares del mundo durante 30 años”, dijo el biólogo Essam Darwish de la Universidad de Lund.

“Hemos identificado una vía de señalización completamente nueva que controla las respuestas de las plantas al contacto físico y al tacto. Ahora continúa la búsqueda de más caminos”.

Desde cortes con cuchillos hasta mordeduras de animales y fuertes lluvias, cada toque que recibe una planta genera una respuesta molecular defensiva, aunque esta respuesta puede variar ampliamente. Pueden hacer que las plantas se vuelvan más resistentes al estrés y florezcan más tarde en el año, por ejemplo.

La idea de probar y aprovechar esta respuesta no es nueva. Los científicos ya están viendo cómo las “heridas mecánicas” manejadas con cuidado pueden dar como resultado plantas más fuertes y mayores rendimientos, ya que las plantas desarrollan más resistencia al estrés.

A medida que el cambio climático ejerce una mayor presión sobre la agricultura y la producción de trigo, esos procesos se vuelven cada vez más importantes. Esta última investigación proporciona a los científicos información importante sobre cómo se controla todo esto.

“Dadas las condiciones climáticas extremas y las infecciones patógenas que causan el cambio climático, es fundamental encontrar formas nuevas y ecológicamente responsables de aumentar la productividad y la resiliencia de los cultivos”, dijo Van Aken.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.