Los suelos del mundo están agotados, erosionados y contaminados. Sin embargo, una antigua técnica de cultivo originaria de Sudamérica ofrece una solución para mantener la fertilidad de la tierra de forma sostenible.
Esta técnica, conocida como “Terra Preta”, se basa en la adición de carbón vegetal (biochar) al suelo. El carbón vegetal, producido a partir de la quema incompleta de biomasa, mejora la estructura del suelo, aumenta su capacidad de retención de agua y nutrientes, y promueve la actividad microbiana beneficiosa.
En una plantación de papaya en Iranduba, Brasil, las capas superiores del suelo se han oscurecido gracias a la adición de carbón vegetal compostado, como se muestra en la imagen. Esta práctica ancestral, transmitida por culturas indígenas, está ganando reconocimiento como una herramienta clave para la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria.
Die oberen Schichten des Bodens in dieser brasilianischen Papaya-Plantage sind durch kompostierte Pflanzenkohle schwarz gefärbt.
Foto: Marc Steinmetz / VISUM
