Cinco misiles rusos cayeron en Kiev mientras el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, terminaba su visita del jueves a la capital de Ucrania, dijo el presidente Volodymyr Zelensky. El ataque fue una aparente demostración de fuerza del Kremlin hacia el jefe de la ONU, quien se reunió con Zelensky y calificó la guerra como “un absurdo en el siglo XXI”. Por lo demás, cierta normalidad había regresado a Kiev, donde los combates se calmaron después de que las fuerzas rusas se retiraran de sus suburbios hace aproximadamente un mes.