Washington trata de separar la detención de la relación comercial con China | Internacional

Washington trata de separar la detención de la relación comercial con China | Internacional

"¡Las conversaciones con China van muy bien!", Ha asegurado este viernes Donald Trump, en su habitual hilo de tuits matinales. Una llamada a la calma, que trata de ocultar la realidad de la detención en Canadá de Meng Wanzhou, la vicepresidencia del gigante de las comunicaciones chino. Su enconado conflicto comercial con China. Así se entendieron los mercados, con las caídas el jueves que se escenifica el miedo y la tregua de los 90 días acordados entre Trump y Xi Jinping el pasado fin de semana en Buenos Aires.

El director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Larry Kudlow, no cree que el episodio "se desborde" en las negociaciones comerciales con China. Las dos cosas han sido en una entrevista en la NBC, "van por carriles separados". También Peter Navarro, consejero comercial de Trump, ha asegurado en la CNN que la detención y las negociaciones "son dos eventos separados" y que su coincidencia en el tiempo fue una casualidad. Lo cierto es que la guerra se ha convertido en una cuestión comercial en China.

Mientras que Trump y Xi cenamos juntos el sábado por la noche en Buenos Aires, y celebramos por el mismo nombre. Durante un transbordo de vuelos en Vancouver. La justicia estadounidense investiga si Huawei, la compañía que fundó el padre de Meng, violó las respuestas impuestas por Estados Unidos contra Irán.

Pero, con la detención, la Administración de Trump lanzará también una advertencia contra la expansión global de la tecnología china. El episodio, sospecha Pekín, podría ocultar un intento de los sectores más nacionalistas del Gobierno de Estados Unidos, el acuerdo comercial entre ambos países. El hecho de que el presidente Trump acudiera a la cena con Xi sin conocer, aparentemente, la operación en marcha para detener un Meng alimenta las suspicacias. Sin embargo, también podría ser útil, sin embargo, tener una relación entre las diferentes partes de la administración, la operación, la comunicación y la comunicación comercial.

El FBI lleva al menos ocho años investigando a la compañía china por lo posible a la seguridad nacional. Los investigadores sospechan que los ejecutivos de la compañía trabajan para el gobierno chino.

El Departamento de Justicia, según publica Los New York TimesSí, informó a la Casa Blanca. Pero la información no llegó al presidente ni al tema. John Bolton, consejero de Seguridad Nacional, se aseguró en la televisión que él estaba en el mismo momento en que se iba a producir la detención, pero no se aclaró ni se sabía antes de la cena. “No informamos al presidente de cada una de estas notificaciones”, explicó. La coincidencia en el tiempo entre la detención y la cena, de acuerdo con las fuentes citadas en la prensa estadounidense, puede ser fruto de la casualidad y los itinerarios de viaje de Meng.

La detención indica que el Departamento de Justicia tiene una causa suficientemente sólida contra Huawei. Si fuera extraditada a los Estados Unidos, a continuación se detallan los vínculos de la compañía con las agencias estatales.

En Estados Unidos, los analistas esperan que China, a pesar de la contundente reacción inicial, se refiera a contener la escalada y evitar que se produzca el fracaso de una solución negociada en la guerra comercial entre los dos mayores en el mundo. Pero la operación podría aportar información sobre la campaña de Washington para persuadir a las compañías de países aliados de la tecnología del gigante chino.

Leave a comment

Send a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.