La estrella de esquí alpino Eileen Gu ha generado controversia tras criticar al expresidente estadounidense Donald Trump, lo que provocó una reacción negativa y un debate en línea. La atleta, que representa a China en los Juegos Olímpicos de Invierno, expresó su desacuerdo con las políticas de Trump, lo que desató una ola de críticas por parte de algunos sectores.
El exmandatario Trump no tardó en responder, atacando a Gu y a otros atletas estadounidenses que, según él, “cambian de bando” al competir bajo la bandera de otros países. Trump acusó a estos deportistas de traicionar a Estados Unidos y de faltar al espíritu olímpico.
La controversia se intensificó cuando la atleta estadounidense de esquí alpino, AJ Hess, se manifestó en contra de las políticas de inmigración de Trump, lo que provocó una fuerte reprimenda por parte del ex presidente. Gu, en un gesto de apoyo a Hess, expresó su solidaridad y condenó las declaraciones de Trump.
La situación ha generado un amplio debate sobre la identidad nacional, el patriotismo y la libertad de expresión de los atletas. Algunos argumentan que los deportistas tienen derecho a expresar sus opiniones políticas, mientras que otros creen que deben mantenerse al margen de la política y centrarse en su desempeño deportivo.
El Comité Olímpico Internacional (COI) ha emitido un comunicado en el que reafirma su compromiso con la protección de los atletas y su derecho a la libertad de expresión, al tiempo que subraya la importancia de respetar los principios olímpicos de neutralidad política.
Además, se ha reportado que el COI está colaborando con las autoridades para garantizar la seguridad de los atletas durante los Juegos Olímpicos de Invierno, en respuesta a las preocupaciones planteadas por las recientes controversias.
