El cometa 3I/ATLAS, que se acercará a la Tierra en 2025, continúa revelando secretos fascinantes gracias a las observaciones realizadas con el telescopio espacial Hubble. Investigadores, liderados por Avi Loeb, han detectado una estructura de chorros simétricos emanando de este cuerpo celeste, lo que sugiere procesos físicos complejos en su núcleo.
Las imágenes de Hubble muestran estos chorros, que parecen oscilar, lo que ha llevado a los científicos a especular sobre la composición y la actividad interna del cometa. Además, se ha observado que 3I/ATLAS está envuelto en un velo de polvo, lo que dificulta el análisis detallado de su estructura.
A pesar de la intensa búsqueda, las observaciones de radio más sensibles hasta la fecha no han encontrado evidencia alguna de una tecnofirma proveniente de 3I/ATLAS. Esto descarta, por el momento, la posibilidad de que el cometa sea de origen artificial, una hipótesis que había generado cierto debate en la comunidad científica.
Los investigadores también se preguntan sobre la rareza de este cometa interestelar. 3I/ATLAS es uno de los pocos cometas que se han detectado provenientes de fuera de nuestro sistema solar, lo que lo convierte en un objeto de estudio único para comprender la formación y evolución de otros sistemas planetarios.
Las nuevas imágenes de Hubble, tomadas el 12 y 27 de diciembre de 2025, revelan la naturaleza fluctuante de los chorros, proporcionando valiosa información sobre la dinámica interna del cometa. El estudio de 3I/ATLAS promete ofrecer nuevas perspectivas sobre la composición y el comportamiento de los cometas interestelares, y contribuir a nuestra comprensión del universo.
