Un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de Newcastle en el Reino Unido ha revelado que adoptar hábitos de vida saludables puede reducir el riesgo de desarrollar 14 tipos diferentes de cáncer. La investigación, que siguió a 94,478 adultos durante aproximadamente 8 años, analizó la relación entre el cumplimiento de las recomendaciones de prevención del cáncer y la incidencia de la enfermedad.
Las recomendaciones de estilo de vida saludable se basaron en las directrices del Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF) y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR). Estas incluyen mantener un peso adecuado, realizar actividad física regularmente, consumir una dieta rica en granos integrales, verduras, frutas y legumbres, y limitar el consumo de alimentos ultraprocesados, carnes rojas y procesadas, y bebidas azucaradas. También se recomienda abstenerse de fumar y consumir alcohol.
Los participantes fueron evaluados en función de su índice de masa corporal (IMC), circunferencia de cintura, y datos dietéticos y de actividad física autoinformados. Se asignó una puntuación de cumplimiento de hábitos saludables, con un máximo de 7 puntos. El promedio de puntuación fue de 3.8 puntos, y durante el período de estudio, 7,296 participantes desarrollaron cáncer.
Los resultados mostraron que cuanto mayor era el cumplimiento de los hábitos saludables, menor era el riesgo de cáncer. Por cada punto adicional en la puntuación de cumplimiento, el riesgo general de cáncer disminuía en un 7%. Específicamente, un aumento de un punto en la puntuación se asoció con una reducción del riesgo de cáncer de mama del 10%, cáncer de colon del 10%, cáncer de riñón del 18%, cáncer de esófago del 16%, cáncer de hígado del 22%, cáncer de ovario del 24% y cáncer de vesícula biliar del 30%.
Los investigadores planean realizar estudios adicionales para determinar qué recomendaciones de estilo de vida están más fuertemente asociadas con la reducción del riesgo de cáncer. Los hallazgos de este estudio fueron publicados recientemente en la revista BMC Medicine.
