Tanto un objetivo de 50mm como uno de 85mm pueden producir retratos impactantes, pero cada uno te impulsa a tomar decisiones diferentes desde el momento en que eliges uno. Este video compara el Viltrox AF 50mm f/1.4 Pro FE y el Viltrox AF 85mm f/1.4 Pro FE en la misma ubicación real para mostrar cómo cambian las cosas al usar cada uno.
Presentado por Eli Infante, este práctico video comienza con una configuración sencilla: un modelo, un día nublado y dos distancias focales sobre las que se debate constantemente. Infante comienza con el Viltrox AF 50mm f/1.4 Pro FE en un espacio más reducido, donde las opciones de encuadre son más importantes de lo que se espera. Se puede observar claramente cómo construye un encuadre utilizando una valla y un camino iluminado, y luego ajusta su posición en lugar de forzar a la escena a cooperar. Muestra una toma ambiental y luego añade flash para lograr una apariencia consistente, un paso que muchos omiten al hablar de la distancia focal. Lo interesante es que el 50mm se trata como una opción predeterminada, no porque sea “seguro”, sino porque permite cambiar de un encuadre de tres cuartos a uno de cuerpo completo sin tener que negociar con el entorno.
Luego cambia al Viltrox AF 85mm f/1.4 Pro FE e inmediatamente se encuentra con una desventaja que ya se conoce, pero que probablemente se subestima: el espacio. Se le ve dar pasos adicionales hacia atrás solo para mantener un encuadre similar, y esa restricción física comienza a dar forma a la sesión más que las especificaciones del objetivo. Se mantiene en f/1.4 y habla del desenfoque de fondo adicional, pero también admite algo que rara vez se dice en voz alta: a veces, la “mejor” compresión te cuesta contexto. En ese primer lugar, se inclina por el 50mm porque muestra más de la escena, lo que afecta la lectura del retrato incluso antes de pensar en la nitidez. Si sueles fotografiar en parques, aceras, patios pequeños o en cualquier lugar donde no puedas seguir retrocediendo, esta sección es reveladora.
El video se vuelve más útil una vez que cambia de ubicación y deja de intentar igualar los objetivos. En un segundo lugar con más profundidad, comienza con el 85mm y compone con elementos en primer plano y plano medio, incluyendo un cactus, y luego cambia los ángulos por centímetros en lugar de metros. También coloca la luz más atrás de lo habitual para que se extienda por todo el cuerpo, un recordatorio sutil de que la distancia de la iluminación puede cambiar la sensación tanto como la distancia focal. Cuando vuelve al 50mm, no persigue el mismo encuadre; fotografía como si fuera el único objetivo que ha traído, y ese cambio de mentalidad es la verdadera lección. Más adelante, recorre un área problemática con objetos distractores y muestra cómo un pequeño cambio de ángulo puede eliminar un poste o un banco del encuadre sin convertirlo en un cliché de “líneas guía”. Hay una breve advertencia práctica sobre tener cuidado con las ramas que se alinean con la cabeza, y es el tipo de detalle que te ahorra tiempo en la edición. Consulta el video para ver el análisis completo de Infante.
