Un cardiólogo con más de 20 años de experiencia, el Dr. Sanjay Bhojraj, señala que nuestras actividades después del trabajo pueden determinar si nuestro cuerpo se “recupera” o permanece en un estado de “estrés”. Por ello, es importante evitar ciertas conductas que pueden afectar negativamente la salud del corazón.
1. Cenar tarde
Por la noche, el cuerpo tiene menos capacidad para procesar azúcares y grasas. Cenar tarde puede elevar los niveles de glucosa y lípidos en la sangre, además de aumentar la inflamación.
2. Exponerse a luces brillantes o blancas por la noche
La luz de bombillas o LED puede interferir con la producción de melatonina, una hormona relacionada con el sueño y la presión arterial.
3. Consumir contenido estresante antes de dormir
Las noticias, la política o cualquier programa que genere tensión pueden estimular el sistema nervioso, acelerar el ritmo cardíaco y elevar la presión arterial. Es mejor evitar este tipo de estímulos antes de acostarse.
4. Realizar ejercicio intenso por la noche
Aunque el ejercicio es beneficioso para el corazón, hacerlo intensamente por la noche puede mantener el cuerpo en un estado de alerta, dificultando el sueño.
5. Consumir alcohol
Aunque puede inducir a la relajación, el alcohol puede alterar la calidad del sueño, aumentar la frecuencia cardíaca y afectar la presión arterial. Un sueño de mala calidad se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas a largo plazo.
6. Discutir o experimentar estrés emocional
El estrés y la ira afectan directamente al corazón, pudiendo aumentar las hormonas del estrés e interferir con el descanso.
7. Usar pantallas sin reducir el brillo
La luz azul emitida por teléfonos móviles y tabletas puede retrasar la producción de melatonina, dificultando el sueño y disminuyendo su calidad. La falta de sueño adecuado se relaciona con la hipertensión, la resistencia a la insulina y un mayor riesgo de enfermedades cardíacas.
El corazón necesita tiempo para recuperarse durante la noche. Evitar comportamientos que generen estrés o interrumpan el sueño ayuda al cuerpo a recuperarse por completo. Pequeños ajustes en la rutina después de las 19:00 horas pueden contribuir a cuidar la salud del corazón a largo plazo.
