La reciente decisión del gobierno estadounidense de autorizar la venta de chips H200 a China ha generado controversia y dudas sobre su estrategia en materia de tecnología. Mientras continúa restringiendo la exportación de chips menos avanzados, como los modelos A100 y H100, la aprobación de las ventas de H200 ha sido cuestionada por algunos analistas.
El Departamento de Justicia de Trump también parece estar enfrentando dificultades para hacer cumplir las regulaciones existentes. Según informó The New York Times aquí, apenas “horas antes” del anuncio del cambio de política, el DOJ anunció la detención de dos personas por la venta ilegal de estos chips al país.
El presidente del Comité Selecto sobre la Competencia con China, el representante John Moolenaar (R-Mich.), advirtió en X que esta noticia no sería favorable ni para Estados Unidos ni para Nvidia. Sugirió que el Partido Comunista Chino “utilizará estos chips altamente avanzados para fortalecer sus capacidades militares y su vigilancia totalitaria”, y que “Nvidia no debe tener ilusiones: China copiará su tecnología, la producirá en masa y buscará eliminar a Nvidia como competidor”.
“Ese es el plan de juego de China y lo está utilizando en todas las industrias críticas”, afirmó Moolenaar.
Los demócratas de la Cámara de Representantes en los comités de asuntos exteriores y competencia con China se hicieron eco de estas preocupaciones, según informó The Hill en este enlace, advirtiendo que “bajo esta administración, nuestra seguridad nacional está en venta”.
Huang, CEO de Nvidia, parece satisfecho con el resultado, que se produce tras meses de presiones a la administración para que levantara las restricciones a las exportaciones que limitaban su crecimiento en los mercados chinos, según informó el NYT aquí. La semana pasada, Trump elogió a Huang tras una reunión, calificándolo de “hombre inteligente” y sugiriendo que el director ejecutivo de Nvidia “ha hecho un trabajo increíble” ayudándole a comprender los riesgos.
En una conferencia de prensa en octubre, antes de la aprobación oficial del acuerdo, Huang sugirió que los abogados del gobierno estaban investigando formas de sortear una ley estadounidense que prohíbe cobrar tarifas por las licencias de exportación. Se espera que Trump publique una política que detalle cómo Estados Unidos recaudará esas tarifas sin entrar en conflicto con esa ley.
Los demócratas del Senado parecen poco dispuestos a respaldar dicha política, emitiendo una declaración conjunta en la que condenan las ventas de H200, considerándolas un golpe para Estados Unidos en la carrera por la inteligencia artificial y una amenaza para la seguridad nacional.
“El acceso a estos chips proporcionaría a las fuerzas armadas chinas tecnología transformadora para hacer que sus armas sean más letales, llevar a cabo ciberataques más eficaces contra empresas e infraestructuras críticas estadounidenses y fortalecer su sector económico y manufacturero”, escribieron los senadores.
