El uso de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo se ha expandido progresivamente, con el objetivo de ofrecer experiencias de aprendizaje personalizadas y adaptativas.
La aparición de herramientas como ChatGPT en 2022 ha generado interrogantes sobre los nuevos desafíos que estas tecnologías plantean a la educación. La inteligencia artificial generativa (IAG) ¿abre nuevas perspectivas para la enseñanza y el aprendizaje? ¿Modifica nuestra relación con el conocimiento? La creciente cantidad de publicaciones dedicadas a la IAG, provenientes tanto de los principales medios de comunicación como de la prensa especializada en educación, puede resultar abrumadora.
Actualmente, nos encontramos en una fase exploratoria, donde numerosos estudios sugieren potenciales y formulan recomendaciones.
En el número 154 de Édurevue, se analiza cómo la IA, y en particular la IAG, se presenta como un impulsor de cambios y nuevos desafíos en la educación.
En primer lugar, es necesario definir los referentes conceptuales, técnicos y regulatorios, especialmente en el contexto educativo. Posteriormente, se explora cómo educar con la IA, y particularmente con la IAG, plantea múltiples interrogantes, incluyendo cuestiones éticas, y podría requerir una redefinición de ciertas prioridades educativas.
Esta reflexión conduce, finalmente, a abordar la formación del profesorado en IA(G). El campo de la IA, un conjunto complejo de tecnologías, replantea la naturaleza de la inteligencia humana e impone consideraciones en los ámbitos pedagógico, ético, social, económico y medioambiental. Con la formación adecuada, la IA ofrece perspectivas educativas para colaborar de manera inteligente con estas herramientas, a través de un enfoque razonado de su uso.
