La temporada actual de Krisztián Lisztes dista mucho de ser una historia de éxito. El centrocampista de 20 años regresó este verano al campeón húngaro cedido por el Eintracht Frankfurt, pero hasta la fecha solo ha disputado dos partidos con los colores del FTC, ambos a finales de octubre y principios de noviembre – primero como suplente en el partido de la Copa de Hungría contra el Békéscsaba, y luego en la liga contra el MTK–, desde entonces, según la información oficial, no está disponible debido a una lesión.
Un comienzo difícil en Frankfurt
NB1.hu destacó un artículo del Frankfurter Neue Presse en el que no se destacaron muchos aspectos positivos del jugador húngaro, fichado en 2024 por seis millones de euros. El autor señala que cuando Lisztes llegó para la temporada 2024/25, era considerado uno de los mayores talentos de Hungría. Timmo Hardung, director deportivo en ese momento, destacó la dinámica del jugador, y todo el club confiaba en una rápida adaptación, algo que no ocurrió. Lisztes también se vio afectado por las lesiones en Frankfurt, jugando solo tres partidos con el equipo sub-21 en la cuarta división, sin acercarse al primer equipo de la Bundesliga. En ese momento, el entonces entrenador Dino Topmöller dijo sobre Lisztes:
Es bueno verlo en los entrenamientos, pero rara vez está con nosotros de forma regular.
¿Hay esperanza para el regreso de Krisztián Lisztes?
El artículo especula entonces sobre el futuro de Lisztes. El jugador de 20 años regresaría teóricamente a Frankfurt en verano, donde tiene contrato hasta 2029. ¿Qué tan realista es el regreso? Actualmente, no mucho.
“Aunque su contrato con el Eintracht Frankfurt es válido hasta 2029, su regreso parece actualmente irreal. Con un valor de mercado de solo 1,7 millones de euros y la falta de progreso demostrable, la dirección del club ve pocas posibilidades de que regrese a la plantilla de la Bundesliga. El otrora prometedor talento se enfrenta ahora a la posibilidad de convertirse en una víctima de las lesiones a largo plazo.”
El camino de regreso a Frankfurt es largo, quizás demasiado para un jugador que una vez llegó a Alemania como un diamante en bruto, pero que hasta ahora ha pasado más tiempo en el gimnasio que en el campo.
– concluye el autor, añadiendo una crítica a Lisztes.
