Las reacciones políticas a la reciente intervención estadounidense en Venezuela no se han hecho esperar, generando un debate sobre la soberanía, el derecho internacional y el futuro del país sudamericano.
Reacciones encontradas en Francia
Manuel Bompard, coordinador de La Francia Insoumisa, denunció en X (anteriormente Twitter) que Estados Unidos se estaría “apropiando del petróleo venezolano violando su soberanía con una intervención militar de otra época y el odioso secuestro del presidente Maduro y su esposa”. Bompard añadió que, con esta acción, Estados Unidos “vuelve a los golpes de estado y la guerra”.
El primer secretario del Partido Socialista francés también se pronunció en X, afirmando que, “independientemente de lo que se piense de Maduro, este acto debe ser condenado unánimemente”. Consideró que “la fuerza no puede reemplazar el derecho” y expresó su preocupación por “dar luz verde a todos los autócratas del mundo”.
Un eurodiputado socialdemócrata manifestó su inquietud, advirtiendo que “no hay que lamentar al dictador plutócrata Maduro, pero hay que ser conscientes de que estamos entrando en un mundo sin derecho internacional donde prevalece la ley del más fuerte”.
El presidente francés, inicialmente silencioso, declaró en X que “el pueblo venezolano está hoy liberado de la dictadura de Nicolás Maduro y solo puede alegrarse de ello”, acusándolo de haber “infligido un grave daño a la dignidad de su propio pueblo”. Llamó a una “transición futura pacífica, democrática y respetuosa de la voluntad del pueblo venezolano”, expresando su deseo de que el presidente electo en 2024, Edmundo Gonzalez Urrutia, pueda asegurar esta transición lo antes posible. No obstante, no hizo referencia a la operación militar estadounidense. Anteriormente, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, había afirmado que la operación estadounidense “contraviene el principio de no recurso a la fuerza que fundamenta el derecho internacional” y que “ninguna solución política duradera puede imponerse desde el exterior”.
Un ex primer ministro francés consideró que el ataque estadounidense “confirma que el uso desinhibido y unilateral de la fuerza se está convirtiendo peligrosamente en el modo preferido de acción internacional, incluso por parte de democracias aliadas”.
La líder del Rassemblement National (Agrupación Nacional) reconoció que había “mil razones para condenar el régimen de Nicolás Maduro: comunista, oligárquico y autoritario”, pero enfatizó que “la soberanía de los Estados nunca es negociable”. Añadió que “renunciar a este principio hoy para Venezuela, para cualquier Estado, equivaldría a aceptar nuestra propia servidumbre mañana”, y llamó a “devolver la palabra” a los venezolanos.
