Nuevos estudios sugieren que una prolongada sequía podría haber provocado la extinción de los “hobbits” de la isla de Flores.
El análisis de estalagmitas y dientes de stegodones ha revelado una disminución gradual de las precipitaciones y una crisis ecológica.
Los pequeños elefantes Stegodon, principal fuente de alimento del Homo floresiensis, se extinguieron durante la sequía más severa.
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Hace 50.000 años, la isla de Flores albergaba a un pequeño humano, el Homo floresiensis, conocido popularmente como “hobbit”. Medía alrededor de un metro de altura, utilizaba herramientas de piedra y sobrevivió en aislamiento durante miles de años, cazando, entre otras especies, a elefantes enanos del género Stegodon. Sin embargo, su rastro desapareció repentinamente del registro fósil.
Una nueva investigación, publicada en la revista Communications Earth & Environment, ofrece la imagen más detallada hasta la fecha de los cambios climáticos en Flores durante el período previo a esta extinción. Los científicos reconstruyeron la historia de las precipitaciones analizando la composición química de una estalagmita de una de las cuevas de la isla. Estas formaciones crecen muy lentamente y sus capas registran los cambios climáticos de hace decenas de miles de años.
Miles de años de sequía creciente sellaron el destino de los humanos
“Este es el primer registro climático de alta calidad para Flores”, afirma Nick Scroxton, paleoclimatólogo de la Universidad de Maynooth y uno de los autores del estudio. Añade que, aunque la extinción del Homo floresiensis pudo haber tenido múltiples causas, “el clima casi con seguridad jugó un papel muy importante”.
El análisis indica que, entre hace 76.000 y 61.000 años, la cantidad anual de precipitaciones en Flores disminuyó gradualmente. Posteriormente, entre hace 61.000 y 55.000 años, las estaciones de verano se volvieron excepcionalmente secas. En el peor de los casos, la isla recibía apenas 450 mm de lluvia en verano, aproximadamente la mitad de los valores actuales.
Una sequía tan prolongada pudo haber tenido graves consecuencias ecológicas. Los investigadores sugieren que, durante la estación seca, los ríos en el interior montañoso de la isla se secaban, lo que afectaba especialmente a los stegodones, una fuente clave de alimento para los “hobbits”. “Estos animales no pudieron sobrevivir en esas condiciones”, subraya Scroxton. “O se trasladaron o murieron”.
Una cascada de tensiones ambientales
Los resultados de la investigación también confirman los análisis isotópicos de los dientes de stegodones encontrados en la cueva de Liang Bua, donde se descubrieron los restos del Homo floresiensis. La composición química de estos dientes reflejaba los cambios en las precipitaciones y permitió datar la desaparición de los elefantes de este lugar hace unos 57.000 años, coincidiendo con el momento en que las precipitaciones de verano alcanzaron sus valores más bajos registrados.
El paleontólogo Julien Louys de la Universidad Griffith, que no participó en el estudio, considera que el trabajo “proporciona un mecanismo muy convincente para explicar la extinción de los grandes mamíferos de Flores al final del Pleistoceno”. En su opinión, es clave que los cambios hidrológicos sean visibles directamente en el material óseo de los animales.
Lo que sucedió después, sigue siendo incierto. No se descarta que los stegodones y los “hobbits” que los seguían se trasladaran a las zonas costeras, donde el agua era más accesible. Esto, a su vez, podría haber aumentado la probabilidad de contacto con el Homo sapiens que migraba por el Sudeste Asiático. Al mismo tiempo, en la región también se produjo una erupción volcánica. “Es una historia de tensiones crecientes”, resume Scroxton. “El clima, la ecología y otros factores pudieron haber contribuido conjuntamente al destino de esta población”.
Los investigadores señalan que la falta de rastros de Homo floresiensis en la cueva de Liang Bua no necesariamente implica la extinción inmediata de toda la especie. Las futuras búsquedas en otros sitios serán cruciales. No se descarta que los “hobbits” hayan sobrevivido en algún lugar de Flores durante miles de años más, antes de desaparecer finalmente de la historia de la evolución.

