El dinero no compra la felicidad, pero ayuda. Esta es la principal conclusión de un estudio realizado hace algunos años por científicos de Harvard. Investigaron cuánto ingreso necesitan las personas para sentirse menos estresadas y emocionalmente mejor, no solo en España, sino en todo el mundo.
La investigación revela que existe un umbral de ingresos a partir del cual aumenta el bienestar. Según los investigadores, este punto se sitúa en torno a los 75.000 dólares anuales para los estadounidenses. Equivalente a aproximadamente 65.000 euros al año, lo que supone algo más de 5.300 euros al mes.
Con este nivel de ingresos, los estadounidenses experimentan significativamente menos preocupaciones financieras. Pueden pagar las facturas sin problemas y los gastos imprevistos generan menos estrés. Esto se traduce en una mayor tranquilidad en la vida diaria y una mayor estabilidad emocional.
Los investigadores enfatizan que no se trata de lujos o de un estilo de vida extravagante. Se centra principalmente en la seguridad. Cuando necesidades básicas como la vivienda, la alimentación y la atención médica ya no son una preocupación constante, se crea espacio para disfrutar de otros aspectos de la vida.
Al mismo tiempo, advierten los científicos que el dinero no es una garantía de felicidad duradera. Los problemas personales, la enfermedad o las tensiones en las relaciones no desaparecen automáticamente con un mayor ingreso. El dinero actúa principalmente como un amortiguador contra el estrés, no como una solución para todo.
Además, la cantidad de dinero necesaria varía según el país. En los países europeos con fuertes sistemas de bienestar social y un menor coste de vida, esta cantidad puede ser menor. En algunos países, las personas ya se sienten financieramente cómodas con un ingreso de alrededor de 30.000 euros al año.
Lo que sí está claro es que muchas personas no alcanzan este umbral de ingresos. Esto explica por qué el estrés financiero sigue siendo una realidad diaria para una gran parte de la población.
