Las investigaciones sobre la muerte de Gianpaolo Demartis, un hombre de 57 años originario de Bultei, ocurrida tras una intervención de los Carabinieri del Núcleo Radiomóvil de Olbia el pasado 16 de agosto en el barrio de Santa Mariedda, apuntan a la ausencia de relación causal entre el uso del taser y el fallecimiento.
Según la pericia médico-legal ordenada por el fiscal sustituto Alessandro Bosco, el deceso de Demartis se debió a un paro cardíaco, agravado por su preexistente enfermedad y la evidencia de consumo de cocaína. El hombre recibió dos descargas de taser durante el incidente. Los agentes, según consta, advirtieron verbalmente en tres ocasiones al individuo sobre su intención de utilizar el dispositivo. La presentación de este informe marca un punto de inflexión en la investigación, inicialmente abierta por homicidio culposo.
Los militares investigados cuentan con la asistencia del Sindicato Independiente de Carabinieri. La abogada Maria Paola Marro, defensora de los dos agentes, declaró: «Los resultados de la pericia disipan cualquier duda sobre la correcta actuación de los militares, quienes actuaron en pleno cumplimiento de la normativa vigente. Confiamos en una pronta resolución archivando el caso y una conclusión favorable para los dos Carabinieri implicados».
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