Colombia ha expresado su temor a una “catástrofe” de gran magnitud en América Latina tras la reciente intervención estadounidense en Venezuela, que incluyó bombardeos y la captura del presidente Nicolás Maduro. Así lo manifestó el viceministro de Relaciones Exteriores colombiano, Mauricio Jaramillo, en declaraciones a la Agencia France-Presse.
“Si hay una crisis humanitaria de gran envergadura, el impacto, la devastación, serán imposibles de contener. Hablamos de una catástrofe que América Latina nunca ha conocido”, advirtió Jaramillo.
A pesar de ser aliados militares y económicos clave en la región, las relaciones entre Colombia y Estados Unidos atraviesan un momento de tensión. El viceministro reconoció que, si bien intentan prepararse para posibles escenarios, “nunca estaremos completamente listos en caso de una degradación debido a la guerra”, especialmente considerando que Colombia comparte más de 2.200 kilómetros de frontera con Venezuela.
La situación se complica aún más por la división entre los países latinoamericanos. Mientras que gobiernos de derecha en Argentina, Ecuador y Chile han defendido el derrocamiento de Maduro, Brasil, México, Colombia y Uruguay, con gobiernos de izquierda, han condenado la acción. “Esta división, evidentemente, va en contra de una solución regional. En ausencia de bases y un mínimo de consenso, es obviamente muy difícil responder de manera regional”, señaló Jaramillo.
El gobierno colombiano, liderado por Gustavo Petro, ha criticado tanto el despliegue naval estadounidense en la región como los bombardeos de embarcaciones que Washington ha justificado alegando que transportaban drogas. También ha denunciado la operación llevada a cabo por tropas estadounidenses el 3 de enero en territorio venezolano para detener a Maduro y a su esposa, Cilia Florès.
El presidente Petro, un exguerrillero, declaró el lunes que estaría dispuesto a “reproducir las armas” en respuesta a las amenazas de su homólogo estadounidense, Donald Trump. Aunque considera una “improbabilidad” un ataque militar estadounidense contra Colombia, aseguró que su país tendría una respuesta “legítima” si fuera necesario.
