El Museo Judío de Viena se prepara para un 2026 cargado de reflexiones con cuatro nuevas exposiciones que explorarán temas cruciales como la memoria, el olvido, el exilio, la pérdida de la patria y el diálogo interreligioso.
Un viaje a través de la historia y la identidad
Las exposiciones, que se distribuirán entre las ubicaciones de Judenplatz y Dorotheergasse, prometen un recorrido profundo desde la responsabilidad histórica hasta las experiencias del exilio judío. Una de las muestras, titulada “Alles vergessen” (Todo olvidado), que abrirá sus puertas el 28 de enero en Judenplatz, invita a considerar el olvido no como el simple opuesto del recuerdo, sino como un componente complejo en la forma en que nos relacionamos con el pasado y el presente. La exposición subraya que el objetivo de la política de aniquilación nazi no solo era el asesinato de la población judía, sino también la eliminación de cualquier rastro de su existencia.
Tras 1945, muchos en Austria prefirieron olvidar los horrores vividos y su propia participación en ellos. En un contexto actual donde la responsabilidad histórica y la memoria son cada vez más cuestionadas, la exposición busca analizar los mecanismos del olvido, preguntándose qué se reprime, se ignora o se borra deliberadamente.
Arte, exilio y diálogo intercultural
A partir del 20 de mayo, el Museo Dorotheergasse acogerá la obra del artista israelí Eran Shakine, conocido por titular cada una de sus pinturas con la frase “Un musulmán, un cristiano y un judío…”, como si se tratara de un chiste. Sus obras, realizadas con tiza al óleo, abordan con humor las similitudes y diferencias entre las tres religiones monoteístas, desafiando los estereotipos y buscando puntos en común.
La exposición “Heimatlos” (Sin hogar), que se inaugurará el 23 de septiembre en el Museo Judenplatz, se centrará en la vida de los judíos vieneses en el exilio. Tras la anexión de Austria, Viena se convirtió en un modelo para la expulsión sistemática de la comunidad judía, la tercera más grande de Europa. La exposición narrará las historias de aquellos que se vieron obligados a abandonar su hogar, perdiendo su patrimonio y su estatus.
Finalmente, a partir del 25 de noviembre, el Museo Dorotheergasse presentará una versión ampliada de “Die Morgenländer” (Los orientales) del Museo Judío de Hohenems, explorando los orígenes de las ciencias orientales en el siglo XIX y revelando una conexión sorprendente: el desarrollo de la islamología, la arabística y la orientalística estuvo estrechamente ligado a la ciencia judía, la emancipación y la reforma, con muchos de sus protagonistas siendo judíos vieneses.
