Fuertes vientos azotan Chipre, movilizando a los servicios de emergencia y a los equipos municipales. La situación ha provocado la caída de árboles en diversas zonas de la isla, generando preocupación entre los habitantes.
Según el portavoz de la Unidad de Bomberos, Andreas Kettis, los bomberos han intervenido en 12 incidentes en Nicosia, principalmente relacionados con árboles caídos. También se atendieron dos casos de pérgolas y toldos arrastrados por el viento.
En Limasol, el servicio de bomberos respondió a cuatro emergencias: dos por árboles caídos, una por láminas de metal sueltas y otra por chispas en cables de la Autoridad Eléctrica de Chipre (AEC).
Además, la estación de bomberos de Ammochostos atendió un incidente relacionado con un árbol que se desplomó debido a los fuertes vientos.
Nicosia, la más afectada
Las intensas ráfagas de viento han provocado al menos seis árboles caídos y cortes de cables en un corto período de tiempo en áreas como Agios Andreas, Engomi, Agios Omologites y el centro de la ciudad, según informó el alcalde de Nicosia, Charalambos Prountzos.
Prountzos destacó que los equipos municipales estaban preparados y actuaron rápidamente. Asimismo, instó a los ciudadanos a extremar las precauciones, ya que las condiciones climáticas adversas persisten. También aconsejó evitar estacionar vehículos debajo de árboles altos, ya que un árbol caído causó daños menores a un automóvil.
