El expresidente estadounidense Donald Trump ha reiterado su interés en adquirir Groenlandia, sugiriendo que podría hacerlo «de la manera fácil o de la manera difícil», según reportan medios como De Standaard y VRT.
Esta nueva declaración reaviva el debate sobre la soberanía de la isla, cuyos habitantes, según informa AD.nl, no desean ni ser estadounidenses ni daneses. La insistencia de Trump en la compra ha generado reacciones diversas, incluyendo burlas en redes sociales, como se refleja en un comentario de HLN que sugiere un cambio de nombre a «Isla Epstein» para disuadir al exmandatario.
La posibilidad de una adquisición, incluso de forma coercitiva, ha provocado preocupación y llamados a la acción. El exembajador estadounidense ante la OTAN, Ivo Daalder, citado por De Tijd, describe a Trump como un «abusón» y afirma que solo la oposición firme puede contrarrestar sus intenciones. Daalder sugiere que la OTAN debe dejar claro a Trump que la compra de Groenlandia no es aceptable.
La situación plantea interrogantes sobre el futuro de Groenlandia y la postura de la comunidad internacional frente a las ambiciones de Trump.
