Intervenciones lideradas por farmacéuticos para la suspensión de medicamentos innecesarios (conocido como “deprescribing” en inglés) han demostrado reducir las reacciones adversas a los fármacos y la carga de medicación en adultos mayores. Según estudios recientes, la participación activa de los farmacéuticos en la revisión de la medicación de los pacientes geriátricos puede llevar a una disminución significativa de los riesgos asociados al polimedicamento.
El polimedicamento, es decir, el consumo de múltiples medicamentos simultáneamente, es un problema común en la población de edad avanzada. A menudo, los adultos mayores toman fármacos para diversas condiciones de salud, y con el tiempo, estas prescripciones pueden acumularse, aumentando el riesgo de interacciones medicamentosas y efectos secundarios no deseados. La intervención de un farmacéutico, con su conocimiento especializado en medicamentos, puede ayudar a identificar aquellos fármacos que ya no son necesarios o que pueden ser reemplazados por alternativas más seguras.
Estas intervenciones, guiadas por farmacéuticos, se centran en evaluar la medicación actual del paciente, identificar posibles problemas relacionados con los medicamentos y colaborar con el médico tratante para realizar los ajustes necesarios. El objetivo es optimizar el régimen de medicación, minimizando los riesgos y mejorando la calidad de vida del paciente.
