Peter Brock apenas tenía 21 años cuando, bajo la dirección de Harley Earl, diseñó en el estudio de diseño de General Motors el legendario coupé Corvette de 1963 con parabrisas trasero dividido. Aunque el coche original no pudo materializarse por limitaciones técnicas, y su diseño frontal requirió modificaciones debido a los faros ocultos, se convirtió en un icono. Décadas después, el avance tecnológico y el destino permitieron a Peter Brock construir finalmente su sueño original.
Foto: Mecum
El progreso tecnológico se hace evidente en la parte delantera del Corvette y en las ruedas
A simple vista, los pequeños faros LED y las llantas de gran tamaño con neumáticos modernos son los cambios más notables. Sin embargo, se trata de un vehículo completamente nuevo. Además de sustituir el brillante cromo por un acabado negro cromo en los detalles decorativos, la tecnología del coche se remonta a la década de 2010. Art Morrison fabricó el chasis personalizado, que alberga un moderno motor V8 de 6,2 litros con compresor y la suspensión del Corvette C7, con una caja de cambios manual de cinco velocidades. La potencia del motor se ha elevado hasta los 725 caballos, y cuenta con un potente sistema de frenos Wilwood. El interior ofrece comodidad gracias a los asientos deportivos Sparco tapizados en cuero, un moderno sistema de aire acondicionado y aislamiento acústico.

Peter Brock, de 89 años, ha decidido que es hora de darle a otra persona la oportunidad de poseer este Corvette de 1963 perfecto, por lo que el vehículo de construcción única se ofrecerá en la subasta Kissimmee organizada por Mecum, una de las más grandes del mundo: https://www.mecum.com/lots/1159823/1963-chevrolet-corvette-studio-concept-split-window-coupe/. Debido a su contenido técnico único y a la identidad de su creador, incluso los expertos no pueden predecir el precio final de este excepcional coupé.
