Una reciente asociación ha generado controversia al contravenir el código de ética de la FIFA. Dicho código prohíbe formalmente a jugadores, oficiales y agentes participar, de manera directa o indirecta, en actividades que puedan ser consideradas conflictivas o perjudiciales para la integridad del fútbol.
La naturaleza específica de esta asociación y las implicaciones de su incumplimiento del código ético aún no se han detallado completamente, pero la situación plantea interrogantes sobre el cumplimiento de las regulaciones de la FIFA y la posible existencia de conflictos de interés.
