La ciudad de Montreal ha destinado fondos en su presupuesto de 2026 para la implementación de cámaras corporales para su servicio de policía. Esta decisión ha sido bien recibida por algunos defensores, quienes desde hace tiempo instaban a las autoridades electas a equipar a los agentes con estos dispositivos.
Sin embargo, tanto los partidarios como los detractores continúan planteando serias preocupaciones sobre el uso de las cámaras corporales policiales, incluyendo interrogantes en torno a la privacidad, la supervisión y el acceso a las grabaciones. Phil Carpenter ofrece más detalles.
