Un tribunal francés ha ordenado a Credit Suisse el pago de 910.000 euros a una empleada que denunció haber sido discriminada tras anunciar su embarazo. La sentencia, conocida por la AFP, establece que la promoción y un aumento salarial de la trabajadora fueron suspendidos después de comunicar su estado.
La demandante, contratada en 2009 como vicepresidenta en la sucursal francesa de Credit Suisse (dependiente de las operaciones del Reino Unido), argumentó que sufrió discriminación por “razón de sexo, embarazo y condición de madre”. Presentó en el juicio alrededor de diez incidentes que respaldaban su acusación, incluyendo “discriminación estructural por razón de sexo dentro de la empresa” y la “cancelación repentina de su compensación variable coincidiendo con su embarazo”.
Según la sentencia del Tribunal de Apelación de París, la documentación aportada por la demandante “establece de manera fehaciente” la existencia de una “discriminación estructural por razón de sexo dentro de la empresa”.
La empleada solicitó un ascenso a directora tres años después de incorporarse al banco y, dos años más tarde, en septiembre de 2014, anunció su embarazo. Credit Suisse nunca aprobó su solicitud de ascenso y, tras varias bajas por maternidad, llegó a un acuerdo de rescisión mutua con la trabajadora en junio de 2016.
En 2019, un tribunal laboral le había concedido una indemnización de 150.000 euros, pero ella apeló la decisión, considerando que la suma era insuficiente en relación con sus posibles ingresos en el banco.
Cabe señalar que Credit Suisse ha sido adquirida por su principal competidor, UBS. La decisión del tribunal, tomada el martes, no es definitiva y Credit Suisse conserva el derecho a apelar.
