Un importante franquiciado de pollo frito ha presentado una solicitud de protección por bancarrota bajo el Capítulo 11. La empresa busca reestructurar sus finanzas ante desafíos económicos.
Según información de TheStreet.com, la solicitud de bancarrota permitirá a la compañía continuar operando mientras desarrolla un plan para abordar sus deudas y obligaciones financieras. Los detalles específicos sobre la magnitud de la deuda y el número de establecimientos afectados no fueron revelados inmediatamente.
El Capítulo 11 de la ley de bancarrota de Estados Unidos permite a las empresas reorganizar sus deudas y operaciones bajo la supervisión de un tribunal, con el objetivo de mantener la viabilidad del negocio a largo plazo.
Este movimiento refleja las presiones financieras que enfrentan algunas franquicias en el sector de la comida rápida, influenciadas por factores como el aumento de los costos de los alimentos, la inflación y los cambios en los hábitos de consumo.
