Giovanni Antonini presenta el volumen 18 de la integral de las sinfonías de Haydn, centrado en un díptico sinfónico compuesto por las Sinfonías no 55 y 56, siendo la primera conocida como “Maestro de escuela” (1774). La inclusión de la 29a Sinfonía de 1765 se justifica, según Christian Moritz-Bauer, autor de las notas del álbum, porque el Presto final “da la impresión de que una nube de niños turbulentos acaba de escapar de un profesor severo” (una mera interpretación, según se indica). Dado que Joseph Haydn fue un reconocido profesor, la pieza se enriquece con un “Molto Presto”, el único movimiento que se ha conservado de las cinco sinfonías de su alumno polaco Franciszek Lessel (1780-1838).
La Sinfonía “Maestro de escuela” demuestra la acertada interpretación de Antonini; su Haydn, esculpido y contrastado, posee un carácter efervescente y ligero, aunque no inconsistente. El Minueto presenta un dinamismo superior al de Hogwood, y en comparación con Fischer o Marriner, el tono es más vibrante. Se trata, por tanto, de una notable continuación de la integral.
