Una nueva señal de alerta se enciende en la actualidad sanitaria. Se ha detectado un brote de gripe aviar de tipo H5 en una granja ubicada en Alveringem, en Flandes Occidental. La información fue oficializada por la Agencia Federal de Seguridad de la Cadena Alimentaria en un comunicado reciente. La ubicación no es casual, ya que la explotación se encuentra en las inmediaciones de zonas ya afectadas a finales de diciembre, en Furnes e incluso Warhem, en Francia.
En consecuencia, las medidas se amplían y superan las fronteras. Una parte importante de los perímetros de protección y vigilancia abarca zonas ya existentes, incluso en territorio francés. En un radio de diez kilómetros, todos los poseedores de aves de corral deben mantenerlas resguardadas, ya sean profesionales o particulares. Más cerca aún, en los tres kilómetros alrededor de la granja, la consigna se extiende también a otras aves.
Gripe aviar, un virus con múltiples facetas
Bajo un mismo nombre se esconde una realidad mucho más amplia. La gripe aviar engloba varios virus Influenza A que circulan principalmente entre las aves. La mayoría permanecen discretos en la naturaleza, especialmente entre las aves acuáticas salvajes. Sin embargo, cuando alcanzan las granjas, algunos provocan verdaderas hecatombes, antiguamente calificadas de “pestes aviares”. En algunos casos más raros, estos virus superan la barrera de las especies e infectan a los humanos, lo que se conoce como gripe zoonótica.
No obstante, no todos los virus son iguales. Los subtipos H5, H7 y H9 preocupan particularmente, siendo el H5N1, apodado “Ebola del pollo”, el que encabeza la lista. Desde el año 2000, circula ampliamente entre las aves y afecta puntualmente a mamíferos, incluidos los humanos. La transmisión sigue ligada a contactos estrechos con animales infectados, y los contagios entre humanos siguen siendo excepcionales. Sin embargo, la creciente diversidad de especies afectadas mantiene la vigilancia, ya que el virus continúa poniendo a prueba los límites.
Confinamiento de las aves de corral: nervios a flor de piel en las granjas
Desde el otoño, la lista de brotes no deja de alargarse, con casos registrados en once granjas profesionales y en dos poseedores aficionados. El País Vasco también se vio afectado en octubre, reactivando la alerta sanitaria. Ante el riesgo de gripe aviar, las autoridades impusieron
un nuevo confinamiento de las aves de corral en todo el territorio. Una decisión más que ha crispado rápidamente al mundo agrícola, ya cansado de esta valsa de consignas consideradas incoherentes.
En las zonas rurales, la exasperación ha ido en aumento. “Un día las metemos dentro, al día siguiente las sacamos… ¡nunca lo había visto!”, afirma Henri Pourrailly, poco convencido por estas medidas repetidas. Acostumbrado a las gallinas en libertad, lamenta una situación que se ha vuelto asfixiante, entre amenazas de multas y protocolos a seguir. Incluso la vacunación no le tranquiliza del todo: “¡Solo pinchan! ¡Pinchan y pinchan!”. Por su parte, su hijo David se preocupa por el bienestar de los animales, comparando el confinamiento de las gallinas con el vivido durante el Covid, con una consiguiente disminución de la puesta. Un malestar aún mayor si se tiene en cuenta que el riesgo sanitario pasó de “moderado” a “elevado” en menos de una semana el pasado otoño.
¿Por qué los huevos escasean en los supermercados?
¿Debemos entender de lo anterior que la escasez de huevos en los supermercados se debe únicamente al confinamiento de las gallinas y a sus efectos sobre la puesta? En realidad, la situación se explica por una serie de factores. Durante varios meses, los estantes se han ido vaciando sin que se trate de una verdadera escasez. Como recuerda a nuestros colegas de Actu.fr, Alice Richard, la directora del Comité Nacional para la Promoción del Huevo, el término sigue siendo excesivo.
Las recientes nevadas también han complicado las entregas, provocando ausencias puntuales. “Puede haber algunos huecos en los estantes, algunas roturas esporádicas, pero no hay nada anormal”, asegura la Cooperativa U.
Sin embargo, el clima no lo es todo. Los franceses consumen más huevos, con un aumento de las ventas del cuatro por ciento en dos años. El aumento del precio de la carne y el auge de las dietas sin carne han reforzado el atractivo de esta “proteína de referencia”. Como resultado, “la demanda está en aumento y la oferta no puede seguir el ritmo”. A esto se suman las transformaciones de la filial avícola, que se encamina hacia crianzas alternativas en jaulas. Cambios necesarios pero lentos de implementar, que ralentizan la capacidad de responder rápidamente al creciente apetito de los consumidores.
