Investigadores han desarrollado una nueva clase de imanes potentes que utilizan elementos abundantes en la Tierra, evitando la necesidad de metales de tierras raras. Este avance podría reducir la dependencia de materiales críticos y costosos en diversas aplicaciones tecnológicas.
Los imanes de tierras raras, como los de neodimio, son esenciales en muchas tecnologías modernas, incluyendo vehículos eléctricos, turbinas eólicas y dispositivos electrónicos. Sin embargo, la extracción y el procesamiento de estos metales son costosos, ambientalmente dañinos y geopolíticamente complejos.
La nueva clase de imanes se basa en compuestos de hierro y boro, elementos mucho más comunes y accesibles. Aunque la potencia de estos nuevos imanes aún no iguala a la de los imanes de neodimio, los investigadores creen que se pueden realizar mejoras significativas a través de la optimización de la composición y el proceso de fabricación.
Este desarrollo representa un paso importante hacia la creación de imanes más sostenibles y asequibles, lo que podría impulsar la adopción de tecnologías limpias y reducir la vulnerabilidad de las cadenas de suministro.
