Reiniciar el teléfono móvil es una de las recomendaciones más sencillas y eficaces para mantener el dispositivo en buen estado y proteger la información personal.
Aunque muchos usuarios solo lo hacen cuando el aparato presenta fallos evidentes, expertos en ciberseguridad y fabricantes sugieren incorporarlo como un hábito regular. Este simple gesto puede marcar una diferencia significativa tanto en el rendimiento como en la seguridad del equipo.
En un contexto donde los teléfonos almacenan datos sensibles y están expuestos a múltiples amenazas, la frecuencia con la que se reinicia el dispositivo puede influir directamente en su funcionamiento y en la protección frente a software malicioso.
Diversos fabricantes y organismos de seguridad han comenzado a destacar los beneficios de esta práctica, especialmente ante el aumento de los ciberataques y la creciente complejidad de los sistemas operativos.
La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y especialistas en ciberseguridad coinciden en que reiniciar el teléfono interrumpe procesos en segundo plano, muchas veces vinculados a software espía o aplicaciones no autorizadas.
Un reinicio regular puede dificultar la acción de los ciberdelincuentes, ya que algunos programas maliciosos necesitan tiempo para establecerse y recopilar información. Al apagar y encender el dispositivo, se corta esta actividad y se reduce el riesgo de espionaje o filtración de datos.
El periodista Ronan Farrow, reconocido por su trabajo en temas de espionaje digital, ha señalado que reiniciar el móvil cada día representa una barrera efectiva contra ciertas amenazas persistentes. Además, este hábito ayuda a instalar actualizaciones de seguridad y correcciones que refuerzan la protección del sistema.

- Elimina procesos innecesarios: Cerrar aplicaciones abiertas y liberar la memoria RAM mejora el rendimiento general del aparato.
- Optimiza el funcionamiento: Evita bloqueos, lentitud, congelamientos y otros problemas derivados de procesos acumulados.
- Instala actualizaciones pendientes: Facilita la aplicación de parches de seguridad y mejoras del sistema operativo.
- Reduce el riesgo de espionaje: Interrumpe la actividad de software espía o malware que pueda estar operando en segundo plano.
Samsung, uno de los principales fabricantes de dispositivos móviles, sugiere reiniciar el teléfono periódicamente para prevenir problemas comunes como bloqueos inesperados o bajo rendimiento. Según la compañía, muchas incidencias se resuelven con un simple reinicio, lo que evita la necesidad de acudir a un centro de servicio.
Los teléfonos Galaxy, por ejemplo, permiten configurar reinicios automáticos en horarios específicos. Esta función facilita el mantenimiento sin depender de la memoria del usuario y garantiza que el dispositivo se mantenga en óptimas condiciones.
- Accede a Ajustes y selecciona Cuidado del dispositivo.
- Dirígete a Optimización automática.
- Entra en la opción Reinicio automático.
- Activa el interruptor y configura el horario y los días en que deseas que el teléfono se reinicie.

El dispositivo puede reiniciarse cuando detecta problemas de rendimiento o en horarios programados, como la madrugada, cuando no está en uso.
La recomendación general de los expertos en ciberseguridad es reiniciar el teléfono al menos una vez al día. Si bien puede parecer excesivo para algunos usuarios, esta práctica fortalece la seguridad y mantiene el rendimiento. En caso de no querer hacerlo a diario, un reinicio semanal también aporta beneficios notables.
- Cierra aplicaciones que no utilices para evitar sobrecargar la memoria.
- Actualiza el sistema operativo y las aplicaciones con regularidad.
- Evita instalar software de fuentes no oficiales.
- Activa las opciones de seguridad y bloqueo para proteger la información personal.
La incorporación del reinicio periódico en la rutina de uso del teléfono móvil no solo mejora el funcionamiento, también incrementa la protección frente a amenazas digitales. En un entorno donde la seguridad y el rendimiento son prioridades, adoptar este sencillo hábito puede marcar una diferencia significativa.
