A sus 31 años, David, originario de Queensland y dedicado a la gestión de productos de comercio electrónico, busca el amor en el reality Married at First Sight. Este emprendedor, que además de su trabajo principal se dedica a múltiples proyectos paralelos, asegura tener tiempo para una relación a pesar de su apretada agenda.
Nacido en Nigeria, David se mudó a Australia con su familia a los 12 años. Su infancia, marcada por la influencia de sus padres pastores, fue una experiencia enriquecedora y centrada en la comunidad. En la búsqueda de su pareja ideal, valora que comparta o al menos respete su fe.
A pesar de recibir constante atención femenina, con numerosas propuestas en sus mensajes directos atraídas por su atractivo físico y su pasado como rapero, David se siente a menudo malinterpretado. Muchos asumen que es un hombre superficial, pero él se define como una persona con principios, respetuosa y con ganas de establecer una relación seria.
La apariencia física es importante para David, quien busca una mujer en forma, con una figura atlética y proporciones específicas. Prefiere a las mujeres rubias y femeninas, y espera encontrar a alguien que combine atractivo físico con valores compatibles.
Aunque ha intentado encontrar el amor, ninguna de sus relaciones ha durado más de un año. Con la esperanza de encontrar a la persona adecuada, David ha depositado su confianza en los expertos y en el experimento de MAFS, buscando una conexión duradera similar a la que disfrutan sus padres.
