El mercado de las Grandes Ligas ha entrado en una fase de negociaciones estratégicas, y dos jugadores mexicanos se encuentran en el centro de una posible transacción entre los Boston Red Sox y los Houston Astros.
Isaac Paredes y Jarren Duran, sin saberlo, son piezas clave en las conversaciones entre ambas franquicias, un intercambio que podría satisfacer necesidades urgentes en ambos equipos.
Boston busca reforzar su poder ofensivo. La salida de Alex Bregman ha dejado un vacío notable en la tercera base, especialmente la necesidad de un bateador derecho que aproveche las características de su estadio, Fenway Park.
Paredes surge como una solución viable. En seis temporadas en las mayores, ha conectado 92 jonrones y en 2025 registró un OPS de .809. Sin embargo, un dato relevante para los Red Sox es que todos sus cuadrangulares han sido hacia el jardín izquierdo, lo que lo convierte en un activo particularmente atractivo para Fenway Park.
Desde Houston, la postura pública es cautelosa. A pesar de tener una gran cantidad de jugadores de infield, especialmente tras la llegada de Carlos Correa el año pasado, el club no parece dispuesto a desprenderse de Paredes, quien llegó la temporada anterior como parte del traspaso que envió a Kyle Tucker fuera de la organización.
Paredes tendrá 27 años al inicio de la temporada 2026 y aún tiene un año más bajo contrato, lo que reduce la presión para tomar una decisión inmediata. No obstante, el mercado suele estar determinado por las oportunidades que se presentan, más que por las intenciones iniciales.
Es ahí donde entra en juego Duran. El jardinero mexicano ha sido objeto de numerosos rumores durante la temporada baja, y con razón. Su perfil ofrece a los Astros algo que valoran cada vez más: un impacto inmediato y versátil.
Duran supera a Paredes en WAR de carrera, aporta velocidad, con 91 bases robadas, y puede influir en el juego incluso sin conectar extrabases. Su incorporación representaría para Houston una reconfiguración completa de su ataque.
El dilema se presenta en Boston. Con Roman Anthony como el futuro propietario del jardín izquierdo, Duran podría no ser considerado indispensable. La organización deberá evaluar si la profundidad en sus jardines justifica renunciar a un jugador completo para cubrir una necesidad específica en el infield.
Por el momento, no existe un acuerdo. Solo exploraciones, silencios estratégicos y análisis detallados. Sin embargo, la situación es clara: Boston busca potencia ofensiva inmediata, Houston prioriza el valor a largo plazo y el control de su plantilla, y en medio de esta dinámica, dos jugadores mexicanos se han convertido en el centro de atención.
Si la operación se concreta, no se tratará de un simple intercambio. Será una confirmación del creciente protagonismo del talento mexicano en las decisiones clave de las Grandes Ligas.
