Los defectos cardíacos tienden a presentarse en familias, y la influencia materna parece ser más significativa que la paterna, según investigaciones recientes. Este hallazgo sugiere que los factores genéticos y ambientales transmitidos por la madre podrían jugar un papel crucial en el desarrollo de estas condiciones.
Si bien se sabe que los defectos cardíacos congénitos tienen un componente hereditario, la proporción exacta de influencia materna versus paterna no estaba clara hasta ahora. Los estudios indican que la predisposición genética a estos defectos puede ser más pronunciada a través de la línea materna.
Es importante destacar que esto no significa que el padre no contribuya en absoluto, sino que la contribución materna parece ser mayor. Los investigadores continúan explorando los mecanismos específicos que subyacen a esta diferencia, incluyendo la posibilidad de que factores como la salud materna durante el embarazo, la exposición a ciertos medicamentos o toxinas, y las diferencias en la expresión genética jueguen un papel importante.
Comprender mejor la influencia materna en los defectos cardíacos podría conducir a estrategias de prevención más efectivas y a un asesoramiento genético más preciso para las familias con antecedentes de estas condiciones.
