Los mercados asiáticos muestran cautela en su apertura, en un contexto de escalada en las tensiones comerciales a nivel global. La incertidumbre generada por las nuevas amenazas de aranceles ha provocado nerviosismo entre los inversores.
La venta masiva de bonos se ha acelerado a medida que la administración de Trump intensifica su retórica proteccionista. Esta situación ha afectado a los bonos del Tesoro estadounidense, que se han sumado a la tendencia bajista observada a nivel mundial, exacerbada por la preocupación ante las posibles consecuencias de una guerra comercial prolongada.
La escalada de tensiones también ha provocado una corrección en los mercados de deuda, con una venta generalizada que afecta a bonos de diferentes países. Los inversores evalúan los riesgos asociados a un posible deterioro de las relaciones comerciales y su impacto en el crecimiento económico global.
Estados Unidos ha intensificado su postura en las negociaciones comerciales, incluso enfrentándose a sus principales acreedores. Esta estrategia, aunque arriesgada, busca renegociar los términos de los acuerdos existentes y obtener condiciones más favorables para la economía estadounidense.
En el mercado de divisas, la venta de bonos japoneses (JGB) compite por la atención de los inversores con otros factores, como la situación en Groenlandia, que también genera incertidumbre en los mercados financieros.
