Un estudio reciente ha revelado que la atención continua proporcionada por parteras comunitarias reduce el riesgo de parto prematuro en un 45%. La investigación, publicada por Medical Xpress, destaca la importancia del acceso a este tipo de cuidado para mejorar los resultados del embarazo.
Los hallazgos sugieren que el apoyo integral y personalizado que ofrecen las parteras, en el contexto de la comunidad, puede ser un factor clave en la prevención del parto prematuro. Este tipo de atención se centra en el seguimiento cercano de la gestante, la educación sobre el embarazo y el parto, y la coordinación con otros profesionales de la salud.
Si bien se necesitan más investigaciones para comprender completamente los mecanismos detrás de esta reducción del riesgo, los resultados actuales son prometedores y podrían tener implicaciones importantes para las políticas de salud materno-infantil.
