La misión Artemisa llevará consigo tres instrumentos científicos dedicados al estudio exhaustivo de la Luna. Estos dispositivos se enfocarán en analizar el terreno lunar, los niveles de radiación y la historia geológica del satélite.
Las cargas útiles seleccionadas permitirán a los investigadores obtener datos cruciales sobre la composición del suelo lunar, la intensidad y el tipo de radiación a la que está expuesta la superficie, y la evolución temporal de la Luna. Esta información será fundamental para comprender mejor la formación y el desarrollo de nuestro sistema solar, así como para planificar futuras misiones tripuladas y el posible establecimiento de bases lunares.
El estudio del terreno lunar proporcionará información valiosa sobre la geología y la estructura interna de la Luna. El análisis de la radiación es esencial para evaluar los riesgos para la salud de los astronautas y para desarrollar sistemas de protección adecuados. Finalmente, la investigación de la historia de la Luna permitirá reconstruir su pasado y comprender mejor su relación con la Tierra.
Esta iniciativa representa un paso importante en la exploración espacial y en la búsqueda de nuevos conocimientos sobre nuestro universo.
