Según estadísticas recientes, Apple ha logrado un avance significativo en el mercado de portátiles gracias a sus propios chips. Cinco años después de la introducción del primer SoC M1 (en noviembre de 2020), el gigante tecnológico ostenta ahora una cuota de mercado cercana a la de AMD, a pesar de que esta última lleva décadas presente en el ecosistema de PC.
La decisión estratégica de abandonar los procesadores Intel en favor de diseños Arm personalizados ha permitido mejorar la autonomía y la eficiencia energética de los MacBook, al tiempo que se optimizaba el rendimiento para macOS. Esta apuesta industrial ha demostrado ser acertada.
Apple vs. AMD: una cuota de mercado comparable
Las cifras revelan que AMD mantiene una presencia superior al 20% en el segmento de portátiles, oscilando entre el 21% y el 22%. Apple, por su parte, se sitúa justo por debajo de este umbral, con una cuota de mercado de alrededor del 18% al 19%. La diferencia es mínima, especialmente considerando que Apple lleva solo seis años compitiendo con sus propios procesadores.
Paralelamente, Intel está sufriendo. Su dominio histórico se erosiona progresivamente. Aunque el fabricante de chips aún conserva más del 60% del mercado de portátiles, su cuota disminuye constantemente, en beneficio de Apple y AMD.
Un avance más modesto en el mercado de escritorio
En el mercado de ordenadores de escritorio, la situación es más compleja. Apple está mejorando su presencia, alcanzando ahora aproximadamente el 10% de las ventas. Sin embargo, los datos detallados muestran que toda la cuota de mercado perdida por Intel beneficia principalmente a AMD en este segmento.
Una de las claves del auge de Apple reside en la diversidad de su gama de chips M. Actualmente, Apple ofrece soluciones adaptadas a diversas necesidades. El chip M4 equipa los MacBook Air y iMac, así como el iPad Pro, mientras que los M5, M4 Pro o M4 Max están destinados a los MacBook Pro, con un mayor número de núcleos de CPU y GPU. Los M4 Max y M3 Ultra también se dirigen a usuarios profesionales exigentes y equipan el Mac Studio. Cabe destacar que el M3 Ultra combina dos chips en un único encapsulado para alcanzar niveles de rendimiento comparables a los de las estaciones de trabajo de alta gama.
De cara al futuro, todo indica que no habrá una desaceleración. Los chips de Apple se perfilan ahora como soluciones clave y duraderas, capaces de competir directamente con AMD y seguir reduciendo el dominio histórico de Intel.
