El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó controversia y escepticismo durante su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, el 21 de enero, al realizar una serie de afirmaciones falsas sobre la historia de Groenlandia, el papel de la OTAN y su propia gestión económica, según reportó el New York Times.
Trump afirmó que Estados Unidos había ejercido la administración fiduciaria sobre Groenlandia y posteriormente la devolvió a Dinamarca “cortésmente”. Sin embargo, la realidad es que, si bien Estados Unidos tuvo presencia militar en Groenlandia a través de un acuerdo con Dinamarca en 1941, nunca ejerció un control fiduciario o soberanía sobre la isla. La administración de Harry Truman reconoció formalmente la soberanía danesa sobre Groenlandia en 1951, tras un intento fallido de compra.
El mandatario estadounidense también declaró que Estados Unidos “no ha recibido ninguna ayuda de la OTAN”, una afirmación refutada por el hecho de que los aliados de la OTAN brindaron apoyo a Estados Unidos tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, activando por primera vez el artículo 5 del tratado de la OTAN (defensa colectiva). Dinamarca, en particular, desplegó 18.000 soldados en la guerra de Afganistán en apoyo a la misión estadounidense.
Trump también hizo declaraciones inexactas sobre las contribuciones financieras a la OTAN. Afirmó que antes de su presidencia, Estados Unidos cubría casi el 100% de los costos de la OTAN y que, gracias a él, los aliados ahora destinan el 5% de su PIB a la defensa. Sin embargo, el año pasado Estados Unidos financió el 15,9% del presupuesto de la OTAN y se espera que su contribución sea inferior al 15% este año.
Durante su discurso, Trump confundió repetidamente Groenlandia con Islandia. “Estoy ayudando a Europa y a la OTAN, y antes de hablar del problema de Islandia, me querían”, declaró. Añadió que “la OTAN no estaba de nuestro lado en el problema de Islandia” y que la caída de la bolsa de valores estadounidense el día anterior se debió a Islandia, causando “grandes pérdidas”.
Ante la confusión, un periodista señaló en la red social X que Trump pareció confundir Groenlandia e Islandia en al menos tres ocasiones. La Casa Blanca respondió rápidamente, a través de su portavoz, Caroline Leavitt, quien argumentó que el presidente simplemente se había referido a Groenlandia como un “trozo de hielo” en su discurso preparado, y que cualquier confusión era culpa de la interpretación del periodista.
Además, Trump criticó a la Reserva Federal (Fed), acusando a sus miembros de cambiar de postura una vez en el cargo y de tomar decisiones sobre las tasas de interés sin consultarle. Esta crítica provocó risas entre el público, según el New York Times.
