El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha demandado al banco JPMorgan Chase y a su director ejecutivo, Jamie Dimon, por daños y perjuicios que ascienden a 5.000 millones de dólares. La demanda, presentada en Florida, alega que el banco cerró varias cuentas del exmandatario en febrero de 2021 por motivos políticos, causándole “daños financieros significativos”.
Según la denuncia, Dimon también habría creado una “lista negra” para advertir a otras entidades bancarias sobre la realización de negocios con la Organización Trump y su familia. Trump declaró, a bordo del Air Force One, que JPMorgan Chase no estaba autorizado a actuar de esta manera, violando sus propias políticas para seguir una “ola política”. El exmandatario afirmó que la búsqueda forzada de nuevas relaciones bancarias dañó su reputación. El cierre de las cuentas se produjo pocas semanas después de la irrupción en el Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021.
JPMorgan Chase rechazó las acusaciones de cierre de cuentas motivadas por razones políticas, un fenómeno conocido como “debanking”. En un comunicado, el banco expresó su pesar por la demanda y la consideró infundada, afirmando que los cierres de cuentas se basaron en riesgos legales o requisitos regulatorios.
Trump ha criticado con frecuencia a las instituciones financieras
Este litigio sugiere un deterioro continuo en la relación entre el gobierno estadounidense y Wall Street. Trump también ha criticado a otras instituciones como Bank of America, y ha propuesto establecer un límite legal para las tasas de interés de las tarjetas de crédito en un 10 por ciento.
Dimon, uno de los ejecutivos más influyentes de la economía estadounidense, advirtió el miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos que una medida de este tipo restringiría el acceso al crédito para muchos consumidores y equivaldría a un “desastre económico”. En la misma intervención, Dimon enfatizó la necesidad de una OTAN más fuerte y una Europa más sólida.
