El nervio vago es una parte integral del sistema nervioso parasimpático, encargado de regular funciones corporales esenciales de forma automática. Además, juega un papel crucial en la respuesta de relajación del cuerpo, influyendo directamente en el estado de ánimo, las emociones y la reacción ante el estrés.
Investigadores han estado evaluando un dispositivo implantable, colocado bajo la piel en la región del tórax, que envía impulsos eléctricos controlados al nervio vago izquierdo. Tras la implantación, se realizó un seguimiento de los pacientes para observar cambios en la severidad de la depresión, su calidad de vida y su funcionamiento diario.
Resultados prometedores
El estudio involucró a aproximadamente 500 personas, muchas de las cuales presentaban cuadros depresivos severos que les impedían trabajar. En una primera etapa, solo la mitad de los participantes tuvo el dispositivo activado, lo que permitió una comparación efectiva de los resultados.
El análisis inicial reveló que los pacientes con el dispositivo activo experimentaron una mejora más notable en su estado de ánimo. Asimismo, fueron capaces de realizar un mayor número de actividades cotidianas en comparación con aquellos cuyo dispositivo permaneció inactivo.
El seguimiento continuó durante un año adicional para determinar si los beneficios observados a los 12 meses se mantendrían a los 24 meses. De los 214 pacientes que recibieron el tratamiento activo desde el inicio, alrededor del 69% mostró una respuesta significativa en al menos uno de los criterios evaluados después de un año. Más del 80% de aquellos que experimentaron mejoras, mantuvieron o incluso ampliaron sus logros con el tiempo.
