La inmersión en agua fría, ya sea en baños de hielo o “polar plunges”, ha ganado popularidad en los últimos tiempos como una práctica para mejorar la salud y el bienestar. Sin embargo, la evidencia científica sobre sus beneficios y riesgos aún está en desarrollo, y algunos expertos sugieren que gran parte de la percepción positiva podría ser psicológica.
Diversos artículos recientes exploran esta tendencia. AsiaOne reporta sobre la pregunta de si la exposición al frío afecta de manera diferente a las mujeres, un área que requiere más investigación. Por otro lado, British GQ plantea la posibilidad de que los beneficios de la inmersión en agua fría sean, en gran medida, producto de la mente. Local12.com destaca la creciente popularidad de esta práctica y sus potenciales beneficios para la salud, mientras que inforum.com comparte la historia de un veterano que ayuda a otros a encontrar un propósito a través de la combinación de saunas y baños de agua fría.
nwahomepage.com ofrece una visión más completa, analizando tanto los beneficios como los riesgos de los “polar plunges” y presentando alternativas más seguras para aquellos interesados en explorar el bienestar a través de la exposición al frío.
