La industria láctea infantil se enfrenta a una crisis de seguridad alimentaria a nivel internacional, con múltiples retiros de productos y la identificación de un posible origen en una empresa con sede en Wuhan, China. Las investigaciones apuntan a la contaminación de ingredientes utilizados en la fabricación de leche de fórmula, generando preocupación entre padres y autoridades sanitarias.
El foco de la alerta se centra en la presencia de la toxina cereulida, una sustancia altamente resistente que ha provocado los retiros masivos de productos de marcas líderes como Danone, Nestlé y Lactalis, según informa Le Monde. La dificultad para detectar esta toxina ha complicado la situación, ya que, tal como señala France Info, ningún laboratorio francés está actualmente acreditado para su identificación.
Danone ha ampliado su campaña de retirada de productos lácteos infantiles, extendiéndola también a Francia, según reporta Libération. Las sospechas recaen sobre Cabio Biotech, un proveedor chino que estaría en el centro de las investigaciones por la posible contaminación, de acuerdo con Le Figaro.
La empresa con sede en Wuhan, China, identificada como la fuente del ingrediente contaminado con bacterias mortales, según midilibre.fr, está siendo investigada para determinar el alcance de su responsabilidad en esta crisis. La situación plantea interrogantes sobre las cadenas de suministro globales y la necesidad de reforzar los controles de calidad en la industria alimentaria.
