En Francia, se espera que las mañanas vuelvan a ser realmente claras en 2026. Este cambio está relacionado con el fin del horario de verano y el regreso al horario de invierno, lo que afecta directamente a nuestros ritmos circadianos y, por ende, a nuestra salud.
El cuerpo humano está sincronizado con la luz natural. La exposición a la luz brillante por la mañana ayuda a regular el ciclo de sueño-vigilia, la producción de hormonas y otras funciones biológicas esenciales. Cuando se altera esta sincronización, como ocurre con los cambios de horario, pueden surgir problemas como fatiga, dificultad para concentrarse y alteraciones del estado de ánimo.
El regreso a un horario más natural en 2026, al eliminar el cambio de horario, podría tener beneficios significativos para la salud, permitiendo que el cuerpo se ajuste mejor a los ritmos naturales de la luz y la oscuridad. Esto podría traducirse en una mejora en la calidad del sueño, un aumento de la energía y un mejor bienestar general.
