(Londres) El oro superó este lunes la barrera de los 5.000 dólares por primera vez en su historia, beneficiándose de su estatus de valor refugio ante la incertidumbre geopolítica, comercial y monetaria generada por la presidencia de Donald Trump.
Publié à
El precio del metal precioso, impulsado por el debilitamiento del dólar, ha experimentado un progreso constante durante los últimos dos años: la onza (31,1 gramos) se cotizaba a poco más de 2.000 dólares en enero de 2024.
Este lunes, alrededor de las 22:30 (hora del Este), el oro subió un 1,85%, alcanzando los 5.080 dólares la onza, tras haber registrado un máximo histórico de 5.093,05 dólares a las 21:27 (hora del Este).
Su reciente apreciación se ha visto respaldada por las tensiones en torno a Groenlandia, cuyo control el presidente estadounidense ha manifestado su deseo de obtener, amenazando a sus aliados europeos con aranceles en caso de oposición.
El relativo calmado observado esta semana en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), donde Donald Trump retiró sus amenazas de imponer nuevos aranceles, no ha detenido la escalada del oro.
Los precios también siguen siendo sensibles a la evolución geopolítica en Ucrania, Gaza o Irán.
Los constantes cambios de rumbo de la administración estadounidense crean un clima de incertidumbre en Estados Unidos, alejando a los inversores del dólar y de los bonos del Estado, tradicionalmente considerados valores refugio alternativos al oro.
Los inversores se muestran “reacios a abandonar” el metal precioso, “por si Donald Trump tiene una nueva idea controvertida”, explica Dan Coatsworth, analista de AJ Bell.
Tensiones sistémicas
“Dadas las tensiones sistémicas que pesan sobre la economía y el orden político mundial, los metales preciosos constituyen un verdadero refugio”, señala también Kyle Rodda, analista de Capital.com con sede en Australia.
“Asociados a la política monetaria expansionista, el desarrollo masivo de la inteligencia artificial, la remilitarización (de los Estados) y los ataques (de la administración Trump) contra la Reserva Federal estadounidense (Fed), los metales preciosos se encuentran en el centro de una coyuntura excepcional”, explica.
Las presiones y críticas del ocupante de la Casa Blanca contra la Reserva Federal (Fed) y su presidente, Jerome Powell, para que reduzcan aún más las tasas de interés estadounidenses, refuerzan estas reticencias y alimentan el temor a una “Fed bajo influencia”, añade Stephen Innes, de SPI Asset Management.
El Sr. Powell reveló recientemente que el Ministerio de Justicia ha abierto un procedimiento en su contra, que podría conducir a cargos penales.
El jefe del banco central denunció sin rodeos un intento de intimidar a la institución porque no sigue “las recomendaciones del presidente”.
La plata también alcanza un récord
Sin embargo, según Neil Wilson, de Saxo Markets, “un factor mucho más importante” ha sostenido el precio del oro en los últimos meses: “la depreciación de las divisas y el aumento del nivel de endeudamiento” de los Estados, “lo que se traduce en una sed insaciable” de “activos tangibles”, ligados a un valor concreto.
En otras palabras, los inversores buscan asegurar su patrimonio recurriendo a activos reales, como el oro, capaces de preservar su valor a largo plazo.
Otros metales preciosos siguen la escalada del oro en los últimos meses, entre ellos la plata, que ha más que duplicado su valor desde octubre de 2025.
Impulsado también por la demanda industrial en el sector solar y electrónico, el metal plateado superó por primera vez los 100 dólares la onza el viernes.
Este lunes a las 21:49 (hora del Este), alcanzó, al igual que el oro, un nivel nunca visto, de 109,45 dólares la onza. Hacia las 22:30 (hora del Este), se cotizaba al alza un 5,58%, a 108,89 dólares.
El precio de la plata se dispara en plena euforia especulativa, impulsado por el “miedo a perderse una oportunidad”, o “FOMO” en inglés, pero también por “rumores de escasez de suministro”, señala David Morrison, analista de Trade Nation.
